(15 de diciembre, 2015).- Científicos mexicanos del ramo de ciencias de la salud son considerados de los mejores del mundo, sin embargo tan sólo el uno por ciento llegan a trascender mediante la difusión ya que dichos proyectos carecen de apoyos.
Lo anterior lo expresaron el ingeniero bioquímico Dimas Jiménez, investigador mexicano egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y Gabriela Gutiérrez, directora de Polisalud quienes dicen que muchas de las investigaciones de excelencia se quedan en el papel.
Añadieron que los investigadores se enfrentan a varios obstáculos para crear sus productos a fin de mejorar la salud y calidad de vida de los pacientes, con base en procesos científicos, “y ante la falta de presupuesto y de apoyo del gobierno, la investigación se queda arrumbada y nunca se lleva a la práctica”.
Acusaron en conferencia de prensa que la falta de recursos económicos orilla a que compañeras y compañeros tengan que dedicarse a oficios que tiene poco o nada que ver con lo que estudiaron.
En 2005 la compañía para la que trabajan ambos científicos se distinguió por la venta de gelatinas para bajar de peso. Una década después distribuye más de 35 patentes y productos relacionados con salud y belleza, entre ellos varios del científico Dimas Jiménez, quien ha logrado registrar 10 inventos, uno de los cuales fue adquirido por la NASA para viajes espaciales.
“La comercializadora es una empresa de origen politécnico; fue planeada a partir del programa institucional de emprendedores Poliemprende y se desarrolló desde el Centro de Incubación de Empresas de Base Tecnológica del IPN”, agregó.


