Pemex no cede terreno. Y en medio del lanzamiento de su estrategia financiera, la empresa productiva del Estado también reveló su plan operativo rumbo a 2035, con una meta clara: seguir siendo el principal productor de hidrocarburos líquidos del país, con una aportación estimada de hasta el 95% del volumen nacional durante esta administración.
Durante la Mañanera del Pueblo de este martes 5 de agosto, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, fue enfático:
“Nuestro propósito central es asegurar la viabilidad de Pemex en el mediano y largo plazo”.
El nuevo plan contempla una reconfiguración profunda del modelo productivo, centrado en tres grandes acciones: frenar el agotamiento de yacimientos maduros, reactivar campos con potencial de crecimiento y avanzar en proyectos estratégicos ubicados en aguas del Golfo de México, como Zama y Trion.
La expectativa es clara: mantener una producción estable de 1.8 millones de barriles diarios, principalmente destinados al mercado interno para ser refinados en las plantas construidas y modernizadas en el sexenio anterior. El objetivo: lograr que el 80% de los combustibles consumidos en México sean producidos en casa, reduciendo importaciones y dejando atrás el combustóleo.
Pemex, clave para el campo, la energía y el ambiente
El relanzamiento energético de Pemex va más allá del crudo. Rodríguez Padilla destacó que también se está trabajando para reducir la dependencia del gas natural importado, con mayores inversiones en el sur y norte del país, así como la construcción de tres nuevos gasoductos: entre ellos el Coatzacoalcos II y el que unirá el ducto marino con el sistema Mayakán, garantizando suministro para la península de Yucatán.
Uno de los anuncios que más entusiasmo generó fue la construcción de una planta de urea en Escolín, en alianza con el sector privado, que producirá 1.5 millones de toneladas al año para abastecer el programa de fertilizantes gratuitos destinados al campo mexicano.
“Vamos a reconstruir el sistema petroquímico nacional”
Subrayó Rodríguez Padilla, al detallar que complejos clave como Cosoleacaque, Morelos, Cangrejera, Independencia y Escolín serán rehabilitados y reactivados.
Además, Pemex impulsará cuatro plantas de cogeneración eléctrica en Tula, Salina Cruz, Cangrejera y Nuevo Pemex. Estas instalaciones alcanzarán eficiencias térmicas superiores al 80% y reducirán en 14% las emisiones de gases de efecto invernadero, en línea con los compromisos climáticos internacionales de México.
Viabilidad financiera, producción nacional y soberanía energética
Esta segunda parte del plan energético de Pemex está completamente alineada con la estrategia financiera presentada por el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, quien subrayó que:
“Al cierre de 2025 estimamos una reducción del 16% en el saldo de la deuda de Pemex, y para 2030, este se ubicará 26% por debajo del nivel recibido en 2019”.
Es decir, mientras Hacienda aligera el peso financiero, Pemex se concentra en operar con eficiencia, sostener la producción y fortalecer el suministro interno de gasolinas, diésel, fertilizantes y petroquímicos.
El mensaje es contundente: Pemex no solo sobrevive, sino que se proyecta con fuerza como pilar energético, económico y social de México.
Con visión de largo plazo, músculo productivo y compromiso ambiental, la nueva etapa de Pemex ya arrancó y viene cargada de futuro.

