(20 de octubre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Ricardo Hernández se encontraba alrededor de la una de la tarde afuera de la empresa de transportes ‘El Águila’, en ese sitio elementos de la Policía Federal fueron directo a él y sin explicación alguna lo detuvieron.
De acuerdo a la información obtenida por Revolución TRESPUNTOCERO, Lucila Hernández Serrano, madre de Ricardo, recibió una llamada anónima, una voz le reportó que el joven había sido capturado y levantado por un grupo de agentes federales al Cereso de Nuevo Laredo.
Es por ello que Lucila desvió su camino, y en lugar de ir a su domicilio, se dirigió de inmediato hacia el Centro De Ejecución De Sanciones (CEDES). Al lugar llegó poco después de las cinco de la tarde y al buscar quién podría darle información sobre la situación de su hijo, le preguntó a un grupo de militares que se encontraban vigilando el exterior del penal, sobre el paradero del joven o dónde podría obtener datos.
Uno de los elementos del Ejército, le informó que efectivamente horas antes arribaron dos unidades de la Policía Federal pero que en ningún momento bajaron a ninguna persona detenida. En medio de la desesperación por la intempestiva situación, dio inicio a la búsqueda de datos sobre los sitios en los que había estado el joven antes y de la situación.
También acudió a distintas oficinas de las corporaciones policiacas, pero en todas éstas le informaron que no tenían a personas detenidas con el nombre de su hijo o sus características. Lo que hizo que diera paso a la presentación de una denuncia formal por los hechos, la cual interpuso en las instalaciones de la Sub Delegación de la Procuraduría General de la República, con lo cual se integró un Acta Circunstanciada con el Número AC/PGR/TAMPS/NL-II/2015.
Lucila comenta que la última vez que vio a su hijo Ricardo, fue la mañana del 30 de junio pasado cuando ella salió de su domicilio poco antes de las ocho de la mañana para ir su trabajo y él se quedó en su casa. Ella externó mayor preocupación a causa de la salud del joven, quien tiene problemas para caminar, porque hace más de tres años fue agredido a golpes por unos desconocidos y desde entonces quedó lastimado de su espalda y piernas.
La madre de la víctima afirmó que en su búsqueda por encontrar a su hijo, en las semanas previas a su desaparición forzada, elementos de la Policía Federal, la amenazaron con hacerle daño si denunciaba el delito que privó de la libertad, y posiblemente, hasta la vida del joven.
Ella asegura que mientras recibía las amenazas de los elementos, dos personas fueron testigo de lo ocurrido, quienes fungirán como testigos y en su momento se presentarán ante las autoridades correspondientes, quienes darán fe que los elementos le dijeron que se abstuviera de seguir con sus investigaciones y denuncias porque se estaba metiendo “con el gobierno”.
Ricardo Hernández Hernández, es originario de San Pedro, Coahuila, tiene 22 años de edad, a casi cuatro meses de su desaparición la Policía Federal sigue negando la detención de este joven y su paradero es desconocido.
El anterior es uno de los más recientes casos de desaparición forzada en Tamaulipas, una entidad que tiene el primer lugar en ese delito, con un total de 5 mil 293 personas desaparecidas, seguida de Jalisco y el Estado de México. En total las tres entidades mantienen un registro de 9 mil 162 desapariciones desde el 2007.
Sobre el tema el Presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, Raymundo Ramos Vázquez afirma a Revolución TRESPUNTOCERO que “la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), debe comenzar a hacer señalamientos directos precisos y oportunos, ante la extrema gravedad de la situación de desapariciones forzadas en Tamaulipas.
Urge desde hace años que emitan recomendaciones y realizar señalamientos tanto a la PGR por no hacer averiguaciones oportunas, rápidas, profundas e imparciales, como a las Fuerzas Armadas para que este tipo de delitos no se sigan cometiendo y con ello las cifras no sigan aumentando”.
El activista y defensor de Derechos Humanos, señala que en Tamaulipas cada vez más se incrementan (en forma acelerada) la desconfianza a las Fuerzas Armadas en general, producto de su culpabilidad, ya sea por provocación u omisión en los casos de desaparición forzada.
A su vez, reitera su petición a Salvador Cienfuegos, quien como Secretario de la Defensa debe renunciar, o en todo caso pedir perdón, en aquellas acciones donde se ha comprobado que sus elementos han detenido arbitrariamente, desaparecido y asesinado a sociedad civil inocente.
El abogado y criminalista Darío Ojeda Santana asegura a Revolución TRESPUNTOCERO que las desapariciones forzadas en Tamaulipas han sido uno de los principales medios de control de la población, no se trata de atacar solamente a los activistas y defensores de derechos humanos, o a la sociedad que se manifiesta y alza la voz, también aquellos que no lo hacen, porque serán los medios para enviar su mensaje represivo, para comprobar que desaparece y no le importa lo que pueda intentar realizar en contra de esos hechos, el pueblo u organismos nacionales e internacionales.
Peña Nieto y las Fuerzas Armadas se han nutrido mutuamente de las acciones en contra del pueblo, bajo la alianza de ‘yo lo hago y tú lo ignoras’, las policías, ejército y Marina, han erradicado buena parte del país, que han sido usados como criminales detenidos, como criminales abatidos, como criminales levantados por otros criminales o como ciudadanos usados para atemorizar, los números más la cifra negra, no pueden esconder la erradicación de una sociedad”.
En junio de 2013, Amnistía Internacional publicó el informe “Enfrentarse a una pesadilla. La desaparición de personas en México”, el cual constata el patrón de desapariciones, incluyendo desapariciones forzadas a manos de las fuerzas de seguridad, y resalta las acciones que el gobierno debe tomar para encontrar a las víctimas y llevar a los responsables ante la justicia, pero que sin duda no ha realizado.
Hasta el momento, la respuesta de Enrique Peña Nieto no ha estado a la altura de esta crisis de derechos humanos. Amnistía Internacional ha asegurado estar consciente de la compleja situación de seguridad en México, y en particular en el estado de Tamaulipas, con las acciones violentas tanto de grupos del crimen organizado, como de las fuerzas armadas, que dicen estar para proteger a los ciudadanos que desaparecen.


