El dictador chileno tuvo toxinas botulínicas capaces de eliminar a miles de personas. La noticia alimenta las sospechas en torno al envenamiento de Eduardo Frei y la muerte del poeta Pablo Neruda.
El dictador chileno Augusto Pinochet (1973-1990) dispuso de toxinas botulínicas capaces de eliminar a miles de personas, reveló la exdirectora del Instituto de Salud Pública (ISP) de Chile, Ingrid Heitmann.
Los químicos, que permanecieron en secreto por 27 años en un subterráneo del ISP junto al Estadio Nacional de Santiago, fueron descubiertos e incinerados en 2008, sin informar al gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010) o la Justicia, admitió hoy Heitmann, que estuvo al frente del ISP entre 2007 y 2010, en declaraciones a la agencia de noticias DPA.
PINCHALE para leer completa la nota en el @PuenteSur3_0 de @Revolucion3_0


