Durante la conferencia de prensa de este jueves 28 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el Plan México se perfila como el eje de un nuevo modelo de desarrollo económico para el país, cuyo propósito central es lograr un crecimiento con justicia social, prosperidad compartida y sin autoritarismo.
Al ser cuestionada sobre si esta estrategia podría compararse con el periodo conocido como el “milagro mexicano”, la mandataria subrayó que el contexto actual es distinto, pues ahora el objetivo es impulsar un crecimiento económico que no profundice desigualdades.
“El objetivo es crecer, pero crecer con justicia, porque tampoco se trata del crecimiento económico profundizando desigualdades, sino un crecimiento económico con prosperidad compartida”, enfatizó.

Sheinbaum recordó que el llamado “milagro mexicano” estuvo marcado por la sustitución de importaciones y una política de economía mixta, con inversión privada, estatal y social. Sin embargo, precisó que tras la apertura económica y el periodo neoliberal, hoy el país transita hacia un modelo distinto, en el que la política industrial se articula con los polos de bienestar, diseñados tanto para la exportación como para fortalecer el mercado interno.
La presidenta señaló que estos polos cuentan con incentivos económicos y terrenos disponibles en coordinación con gobiernos municipales, estatales y federales, lo que permite atraer nuevas inversiones y generar desarrollo regional. En este sentido, invitó a la iniciativa privada a sumarse a los proyectos, asegurando que “por el bien de todos, primero los pobres” sigue siendo la máxima que guía en el rumbo de su administración.
Sheinbaum también destacó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa siendo clave para el crecimiento regional, al permitir competir con mayor solidez frente a otras economías del mundo, en un entorno internacional marcado por políticas de mayor proteccionismo.

En cuanto a la llegada de capital extranjero, la mandataria resaltó que en lo que va de su administración se han registrado más de 36 mil millones de dólares de inversión extranjera directa en el primer semestre del año, lo que representa la cifra más alta en la historia del país.
Con esta combinación de política industrial, inversión mixta y promoción de polos de desarrollo, el Plan México busca consolidarse como el nuevo motor del crecimiento económico nacional, basado en justicia social, equidad y bienestar compartido.


