Rodrigo Rojo /@Eneas
(16 de octubre, 2013).- El colombiano Santiago Gamboa se define como un viajero que forma la imagen de una Colombia que trasciende las fronteras territoriales para formarse en donde sea que haya un colombiano o una comunidad de expatriados.
Durante la presentación de su libro Plegarias nocturnas, que realizó junto a Paco Ignacio Taibo II, Gamboa confesó que ya no siente la necesidad de escribir sobre la nacionalidad para definirla, como antes acostumbraban a hacer los escritores del “boom latinoamericano”. Ahora la nacionalidad es un tema literario y eso le permite llevarla a cualquier lugar del mundo. Santiago afirma que sólo se reconoció como latinoamericano a partir de que comenzó a viajar, sobre todo por estudios, y se encontró con otras personas de la misma región. En Colombia nunca tuvo oportunidad de ese intercambio.
En el caso de Plegaria nocturna, Santiago escribe sobre Colombia vista desde el sureste de Asia. Todo esto cargado de “un sentido del humor y parodia demoledores”, a decir de Paco Ignacio Taibo II.
Santiago acepta que le interesan mucho la novela negra, las narraciones de viajes y la literatura de espías, por lo que promete que todo eso puede ser encontrado en su libro.
Plegarias nocturnas ocurre en dos tiempos, la historia recordada en Colombia y la historia presente en Bangkok. Es un libro que trata un tema “terriblemente clásico pues yo no escribo nada sin que esté autorizado por la historia de la literatura”: el tema de 2 personas que se aman y buscan reencontrarse, pero toda una serie de fuerzas y circunstancias se oponen a que lo logren. En este caso son 2 hermanos que se pierden uno del otro por circunstancias políticas.
Se ubica en el periodo en el que gobernó Álvaro Uribe. Santiago dice que en este periodo, Colombia vivió “una atmósfera de enfrentamiento ideológico con ribetes de dictadura en donde el mundo se dividía ente patriotas y terroristas y en donde hubo una mezcla de religión y paramilitarismo. Era una Colombia en donde en el país de al lado vivía el satanás Hugo Chávez. Cualquier comentario sobre Chávez que no fuera un insulto lo marcaba a uno casi como terrorista”.
En este contexto se pierden los hermanos y Santiago presenta la historia de un cónsul colombiano en Bangkok que intenta ayudarlos a reunirse. Pero, sobre todo, como dice la cuarta de forros, “es una historia de amor”.



