(30 de abril, 2015).- Las redes sociales han funcionado, de nueva cuenta, como medio de denuncia. En la Ciudad de México un policía auxiliar se pasó un rojo, golpeó a un motociclista, lo insultó y, tras una serie de forcejeos, se armó una riña callejera.
Posteriormente el uniformado pide refuerzos mismos que intentan someter al motociclista, pero la gente que se encontraba en el lugar lo impiden alegando que la culpa fue del agente de la Ley.

