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Policías detienen a joven y lo entregan a los Zetas; autoridades lo saben pero investigación está estancada

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(18 de noviembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- La familia de Héctor Rangel Ortiz tenía un negocio familiar de venta de ropa en Querétaro, en 2009 él fue el encargado de ir a recoger el dinero con los clientes a Monclova, Coahuila. “Mi hermano fue sacado con engaños, y después estando en el lugar lo detuvieron en un retén de policías municipales, quienes le pidieron a mi hermano 200 pesos, él nos llamó y nos dijo que si no les daba ese dinero no lo iban a dejar continuar, hasta donde nos quedamos él les dio el dinero, pero eso fue lo último que conocimos de él, no volvimos a saber de él”, explica a Revolución TRESPUNTOCERO Brenda Rangel Ortiz, hermana de Héctor y activista, miembro de Desaparecidos Justicia AC.

Brenda comenta que desde que sucedió la desaparición forzada de su hermano Héctor, padecieron revictimización, ya que el agente del ministerio público encargado de una de las agencias de Monclova Coahuila, “nos preguntó si somos quienes iniciamos la búsqueda de mi hermano Héctor, que a que nos dedicábamos y quienes serán nuestros padres en un tono de revictimización, también cuestionó porqué había ido a Monclova mi hermano.

Además de ese tipo de preguntas, no hemos sabido más, las investigaciones han seguido su curso aparentemente sin resultados, no tenemos ninguna línea específica de investigación por parte de las autoridades, quienes se han portado completamente omisas en distintos momentos, a pesar de toda la información que se ha aportado. En nuestro caso, tuvimos un encuentro en el estado de Querétaro, con gente que al parecer eran del grupo delincuencial los Zetas, nos estuvieron pidiendo dinero en distintas ocasiones para darle de comer a mi hermano, a una de esas personas se le detuvo.

Pero lamentablemente la jueza del juzgado noveno penal del Estado de Querétaro no clasificó el delito de secuestro, sino como de extorsión y al no estar clasificado este último como un delito grave, fue absuelto con una multa de 10 mil pesos, a pesar que se demostró que esa persona era miembro de ese grupo. A continuación tanto a mí, como a mi familia, comenzaron a lléganos amenazas de muerte y extorsión” asegura Brenda.

Ella narra que las amenazas consistieron en advertirles que le iban a cortar el estomago de lado a lado, hasta sangrarlas, si levantaban una denuncia, lo que desarrollo en la familia graves daños psicológicos, “a partir de ahí se vive con miedo, pensando que nos puede pasar algo, en cualquier momento. El temor siempre está presente, ya no vives con tranquilidad, ello se pierde. Aunque les hemos expresado a distintos procuradores, a secretarios de primer nivel como lo es Miguel Ángel Osorio Chong, ya en tres ocasiones, vivimos con el miedo y viviremos con él durante mucho tiempo, le hemos reiterado que no somos los únicos, que existen muchos casos en México.

Le hicimos saber que el temor se debe, a que en muchas ocasiones somos quienes hacemos descubrimientos y es así como las líneas de investigación son descubiertas por los familiares, por lo tanto si descubrimos algo estamos sin protección alguna, somos vulnerables. Tampoco somos la autoridad para ejercer la acción operativa. Tampoco podemos plasmar nuestros datos en algún expediente, porque las investigaciones que hacemos nosotros para la autoridad no tiene ningún valor, siendo los únicos que presentamos pruebas para seguir investigando”, afirma Brenda.

Ella explica que también se reunieron con Murillo Karam, y les aseguró que se iba hacer cargo del hecho, que iba haber una investigación fehaciente. En otro momento les aseguró que haría un grupo especial, conformado de cinco a 10 personas para hacer un seguimiento de la búsqueda de Héctor, sin embargo la  construcción del grupo jamás llegó, pese a que frente a nosotros le dio la orden de su fundación a Tomás Zerón de Lucio, director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (ACI).

Ellos se comprometieron a buscar a mi hermano, pero jamás vimos que llevara a cabo una averiguación profunda. “Incluso los agentes investigación los ha cambiado en más de tres ocasiones y que volver a repetir la historia, es volver a recordarla, cuestionan el cómo y cuándo obtuve cierta información, “Cuando empiezas a platicarlo, cuando vuelves a recordar ese momento, te vuelve a causar un golpe. Hasta el momento siguen sin avanzar las investigaciones en el caso de mi hermano, sin embargo, al parecer detuvieron a cuatro policías, no específicamente por el caso de mi hermano sino por otros delitos, pero cuando les realizaron las preguntas de la investigación, ellos aceptaron haber detenido a mi hermano, por ellos es que sabemos que lo entregaron a los Zetas, porque los mismos policías también eran parte de ese grupo”, asegura la hermana de Héctor.

Pese a esas declaraciones la investigación sigue estancada, nadie de la familia de Brenda, sabe dónde está su hermano Héctor, desde 2009, “tampoco nos ha querido permitir hablar con estos agentes policiacos de Monclova, así de ineficaz ha sido la autoridad, pese a que nosotros hemos dado muchas pruebas e Información. Yo le dije a Murillo Karam ‘si no pueden dígalo, pero ya no hagan que demos tantas vueltas, porque ustedes nos están exponiendo más de lo que nosotros ya estamos, carecemos de protección, y luego pareciera que estamos frente al enemigo’”.

Brenda asegura que entiende y comprende a los padres de los desaparecidos en Ayotzinapa, pero también se ha dado cuenta que en estos últimos meses “las autoridades han desviado mucho la atención, varias familias estamos inconformes, por eso decidimos constituirnos legalmente (Desaparecidos Justicia A.C), para poder tener una representación, ya que no nos tomaban en cuenta.

En Querétaro hay muchos desaparecidos, nosotros como familiares de las víctimas, hemos pedido el apoyo a la unidad de búsqueda de la Fiscalía de personas desaparecidas en la PGR, a La Comisión Ejecutiva de Atención a las Víctimas, a la CNDH, a la Procuraduría del Estado y a la Secretaría de Gobernación, quienes han formado brigadas, quienes se ha reunido con nosotros mensual y bimestralmente, pero no hay respuestas concretas,  porque los casos son llevados por comisiones terroríficas.

Recientemente hace unos días, la Unidad de Búsqueda Especializada nos dejó plantadas a 23 familias. No llegaron y la excusa que nos dieron fue que no había gente en el ministerio público disponibles, estaban en Tamaulipas. Es decir no hubo, ni hay atención a los familiares que se tienen que trasladar a la revisión de sus asuntos a otros estados, a ellos tampoco les quieren dar apoyos, los cuales están contemplados en las leyes.

Es una simulación completa, no les quieren dar ni siquiera con los autobuses de por sí no hacen su trabajo y todavía son renuentes y obstaculizan la atención, y revictimizan siempre, les gritan a las familias los agentes del MP y las autoridades involucradas en el caso, y pareciera que llegar a preguntar sobre los avances de las investigaciones les molesta mucho”.

Ella asegura que a partir de lo que pasó en Ayotzinapa los ojos de la Procuraduría “por quedar bien a nivel internacional y nacional ha hecho mucho énfasis en aquel lugar, toda la atención está ahí, cuando los desaparecidos son más de 27 mil en todo el país. No existen casos emblemáticos, no hay casos que importen más que otros, todos los casos son importantes, todos los desaparecidos son importantes y todas las familias que los buscamos, debemos ser tratadas por igual, la autoridad está siendo selectiva en quien se atiende y quien no y esto no debe de suceder”, puntualiza.

Ella asegura que como familiar de un desaparecido, seguirá en la lucha y espera que el hostigamiento y las amenazas en su contra no se vuelvan a repetir, esto debido a que con el gobernador anterior (José Calzada Rovirosa) de Querétaro, ella constantemente fue atacada, en 2014 envió alrededor de 40 policías con armas largas, algunos iban con uniforme, otros vestidos de civil y me dijeron que habían recibido una llamada anónima, donde supuestamente les dijeron que mi camioneta y en mi domicilio había armas, Brenda estaba embarazada y les dijo que podían pasar, que no habría problema, siempre y cuando le mostraran una orden de cateo o algún documento que avalara lo que ellos decían, así que uno de ellos le dijo “ya bájale, esto es orden del jefe”.

A partir de ahí comenzó haber roces por parte del gobernador con Brenda directamente, en otra ocasión le poncharon las cuatro llantas de la camioneta, después le llamaron y le dijeron “fue la gente del gobernador, pero dice que te las va a reponer” y así lo hizo. Sin embargo, según comenta Brenda, aquel hecho pasó justo el día que el daba su último informe de gobierno y pensó que ella asistiría y le reclamaría lo que no ha hecho.

“Espero que realmente no vayan a comenzar los ataques hacia mi persona, temo por mi vida, porque este es un problema complicado y no cualquier persona entra a la lucha por los desaparecidos, yo he dado la cara por mi hermano y ahorita también busco a más de 23 personas, tengo mucho miedo, pero no me va paralizar y voy a continuar hasta encontrar a mi hermano, seguiré firme. Es necesario que se sepa que todo lo que tenga que ver con planes a favor de los desaparecidos en Querétaro no debe ser sin las familias, ellas deben ser parte importante de cualquier proyecto”, sentencia Brenda Rangel.

El nuevo gobernador, Francisco Domínguez Servién, se comprometió en días pasados con la organización para resolver los casos de desaparecidos, ya que aceptó que en Querétaro hay desaparecidos, que está al tanto de la problemática, será en próximas semanas cuando deba presentarle a las familias protocolos de búsqueda, tal como se comprometió a hacerlo.

 

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