Durante un acto sobre combate a la corrupción, el ex secretario Ejecutivo de la CIDH abordó el caso mexicano en comparación con otros países. “La ausencia de castigo a escándalos de corrupción en México ha sido tomada en cuenta como un ejemplo a nivel hemisférico”, aseguró Emilio Álvarez Icaza, quien participó este lunes en un panel sobre el tema en la Organización de Estados Americanos (OEA).
Convocado por el sistema interamericano de derechos humanos del organismo, así como por la Organización de Naciones Unidas (ONU), Álvarez Icaza hizo énfasis en que “mientras en otros países como Brasil o Guatemala grandes casos se investigan, en México la impunidad prevalece”.
“Cuando en el continente se empiezan a discutir cómo la corrupción afecta derechos, cómo afecta la legitimidad de los Gobiernos y cómo la corrupción afecta la democracia, el ejemplo de cómo no pasa nada ante los escándalos está siendo México”, señaló Álvarez Icaza después de la sesión.
“Aquí hay expertos de todo el continente y esencialmente los ejemplos que se dan de los altísimos niveles de impunidad y de no sanción es México”, añadió el ex secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual organizó el evento a puerta cerrada.
De acuerdo con la edición 2016 del Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional (TI), “México está en el sótano de los países en el continente americano y sólo es superado por Venezuela, Haití, Nicaragua y Guatemala”.
Luego de la sesión pública, funcionarios como Fernando Carrillo Flores, Procurador General de Colombia, Pablo Sánchez, Fiscal General de Perú y Douglas Meléndez, Fiscal General de El Salvador, describieron los principios que guían la lucha anticorrupción en sus países.
“Escuchas al Procurador de Colombia, oyes los esfuerzos en Guatemala, escuchas los esfuerzos en El Salvador, los esfuerzos que se están haciendo en Chile y Brasil y es notable, es notable la tolerancia a la corrupción que tiene el Gobierno mexicano”, subrayó Álvarez Icaza.
“Es importante tener en cuenta que para América Latina y el Caribe, lograr avances tiene que ser con Estado de Derecho, debido proceso legal y no selectividad”, indicó Roberto F. Caldas, presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, durante el foro público.
Para Caldas, “los Gobiernos de la región deben además hacer una inversión decidida en capacitación y recursos para que los órganos de procuración de justicia puedan perseguir escándalos de corrupción tal como ocurre con la justicia brasileña actualmente”.
“En Brasil, el presupuesto de la Procuraduría General de la República en los últimos 12 años, aumentó más de 500 por ciento en términos generales y la Policía Federal, que es la encargada de combate a la corrupción (…) aumentó en más de 600 por ciento”, agregó Caldas.
Apenas este sábado, el diario The New York Times publicó un reportaje en el que describía cómo la Administración del Presidente Enrique Peña Nieto estaría saboteando la labor de investigación y contrapesos creados bajo el Sistema Nacional Anticorrupción de 2016.


