“Le dieron una patada en la boca del estómago, por lo que se dobló sofocado, posteriormente dos militares lo sujetaron, uno de cada brazo, y un tercero, el mismo que lo llevó al corral, le empezó a pegar con un palo en la cabeza, en los muslos y en los brazos, le dijo que aceptara todo lo que le decía y cuando respondía que no, le colocaba una bolsa de plástico en la cabeza”, se describe en una recomendación la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, hecha al ejército.
La CNDH documentó un caso de detención arbitraria y tortura por parte de militares, el cual se perpetró en San Luis Potosí en octubre de 2013. Para después finalizar en la Recomendación 37/2016.
Dicho documento estuvo dirigida a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la PGR, la cual indica que elementos adscritos a la 12 Zona Militar, allanaron sin orden de cateo en la casa de dos hermanos, a quienes sometieron a agresiones físicas y tortura.
Es así como aquel 27 de octubre de 2013 arribaron seis militares al domicilio de una de las víctimas, “brincaron la barda y entraron al patio. Uno de ellos sujetó a la víctima, la llevó al corral y le pidió que se hincara”.
El ataque físico y la tortura fueron repetidas con su hermano. Los elementos militares exigían que la víctima “aceptara haber robado un tractor y despojado de una propiedad a un particular”. Después de recibir la recomendación la PGR la aceptó por medio de un comunicado


