La emergencia sanitaria de coronavirus ha dejado infinidad de historias y experiencias tal es el caso de uno de los hoteles más antiguos de Guadalajara y ante las medidas aplicadas por las autoridades sanitarias el establecimiento tuvo que cambiar de giro.
Ante la preocupación de cómo cubrir el pago de salarios, decidieron emprender un nuevo negocio y fue vender tamales y además donar a hospitales parte del producto elaborado
La idea surgió durante una junta de trabajo en la que se planteó la necesidad de generar ingresos para poder cubrir el sueldo de 80 empleados.
En en menos de 24 horas el establecimiento se convirtió en una empresa tamalera y en 10 días el negocio ha vendido más de 50 mil piezas y por si fuera poco distinto empresarios de varias partes del país han buscado asesoría sobre este modelo de negocio.
“Lo que entendimos rápidamente era que si teníamos que sobrevivir era por nuestro propio esfuerzo y sin echarle la culpa a nadie, nos agarró la crisis sin dinero y eso no es culpa del gobierno”, indicó Felipe Ríos, empresario y administrador del Hotel Fénix.
Entre las propuestas seguridad antes de emprender este negocio hubo distintas propuestas entre ellas vender las televisiones de algunas áreas de la empresa, sin embargo determinaron que esa solución solo sería a corto plazo.
Tras analizar diversas opciones llegó la idea del comercio de alimentos, esto porque cuentan con una chef y dos cocineras y un restaurante.
“Primero elegimos el producto, que conociera todo el mundo, que fuera con la identidad de nuestro restaurante, que la materia fuera fácil de encontrar, fácil de hacer, nutritivo, llenador, rico y ganó el tamal”, narró el dueño del hotel.
Localizado en el centro de Guadalajara, a tres cuadras de Palacio de Gobierno y a cuatro de la Catedral Metropolitana. El Hotel Fénix se inauguró en 1912.
https://www.facebook.com/LaTiaPaz.MX/photos/a.1991974507776021/2269158980057571/?type=3&theater
Luego de pensionarse Felipe Ríos, decidió convertirse en empresario sin pensar en lo que tenía que enfrentar principalmente una crisis como la que se registra actualmente a nivel mundial.
“Este hotel ha aguantado de todo, desde la ‘Decena trágica’, la Primera Guerra Mundial, la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial, las explosiones del 22 de abril, pensamos que era otra crisis más y la íbamos a pasar fácilmente”, comentó Ríos.
“Pusimos un video en las redes sociales y el primer día vendimos siete mil tamales. En diez días hemos vendido cerca 55 mil, de ellos la mitad para entregar en casa y entregamos dos mil tamales diarios a hospitales que donan los clientes”, afirmó.
Tras terminar la jornada en redes sociales hacen un balance de los donativos entregados en el día donde los beneficiados han sido hospitales, asilos, casas hogar y orfanatos.
De acuerdo con Felipe Ríos la clave fue lanzar una promoción altruista, hasta el momento los hospitales con atención especial de COVID-19, así como las clínicas 110,46 y 89 del IMSS, el Hospital Zoquipan y los Civiles de Guadalajara ha recibido las donaciones.
“El personal descansó desde marzo. Cuando echamos a andar el proyecto trajimos a la mayor cantidad de empleados posible, porque tenemos mayores de 60 años, mujeres embarazadas, hipertensos, gorditos, algunos viven lejos, a ellos no”, reconoció. En los primeros diez días han cambiado de receta tres veces, se modificó el tipo de masa, las horas para envoltura y el tipo de amasado, además los envíos dejaron de ser gratuitos para poder costear los traslados. Han sido días de prueba y error.
“Ya nos han pedido asesoría algunos empresarios, un tapatío reconvertirá su negocio para hacer pizzas, una persona de Cuernavaca lo hará con tamales y otro en un pueblo de Hidalgo, pero no se deciden si pizzas, tamales u otra cosa”, mencionó Felipe Ríos
La experiencia ha dejado un aprendizaje y ahora transformará su negocio de forma definitiva.

