(28 de diciembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- El Senado de la República envió a la Cámara de Diputados un dictamen a través del que se propone modificar la Ley de Protección al Consumidor para definir como publicidad engañosa, aquella que incite a niños a comprar un bien o servicio “explotando su inexperiencia o credulidad y causándoles confusión”.
Con esta propuesta, la Cámara Alta pretende “prevenir a la población infantil contra la publicidad engañosa”, según el dictamen aprobado el pasado 15 de diciembre, último día del Primer Periodo Ordinario de Sesiones de la LXIII Legislatura. En el texto se establece que la publicidad que vaya dirigida hacia la población infantil debe ser clara, además de cumplir con los principios de legalidad, veracidad y autenticidad ya establecidos.
Bajo estos señalamientos, los comerciales deberán estar libres de textos, diálogos, sonidos, imágenes, marcas, denominaciones de origen y otras descripciones, que “induzcan o puedan inducir al error o confusión por engañosas o abusivas”.
También se considerará como publicidad engañosa aquella, dirigida a los menores, que siga de manera inmediata a algún programa infantil y que pudiera generar confusión a los niños por no distinguir si se trata de la programación o de un anuncio.
Sin embargo, la preocupación del Legislativo sobre lo que ve en televisión la infancia mexicana parece estar limitada sólo algunos rubros, pues evitó intervenir luego de que las modificaciones que la Secretaría de Gobernación (Segob) hizo a los Lineamientos de clasificación de contenidos dirigidos al público infantil fueran fuertemente criticadas por organizaciones sociales y especialistas, al considerar que atentan contra los derechos de los niños.
A finales de noviembre –como lo informó oportunamente Revolución TRESPUNTOCERO– la vicecoordinadora de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Senado, Dolores Padierna, denunció que la Segob, encabezada por Miguel Ángel Osorio Chong, negoció con las televisoras los cambios a los lineamientos, para que estas aceptaran el apagón analógico.
Padierna sostuvo que las modificaciones, publicadas el cuatro de noviembre, representan “regresiones sumamente graves” pues; por ejemplo, implican ampliar la franja de horarios para que las televisoras puedan transmitir contenido no apto para menores de edad desde las 16:00 horas.
La legisladora explicó que permitir este tipo de contenidos desde las cuatro de la tarde, abre la puerta a que los concesionarios incluyan publicidad de alimentos y bebidas de bajo valor nutricional; es decir, que los menores sean expuestos a la promoción de productos chatarra.
Los diputados, de lado…
La Cámara de Diputados también tuvo la oportunidad de intervenir a través de un punto de acuerdo promovido por la diputada del PRD, Maricela Contreras, en el que se pedía a la Segob, aplazar la puesta en marcha de los nuevos lineamientos; sin embargo, con votos de la mayoría de diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), la Comisión de Radio y Televisión –presidida por la diputada del Verde, Lía Limón, exsubsecretaria de Gobernación- la propuesta fue desechada.
Durante la discusión del tema, el vicecoordinador del grupo parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en San Lázaro, Virgilio Caballero, criticó que la propuesta fuera considerada en términos negativos por la comisión y cuestionó los intereses que privan en el órgano legislativo.
“A quiénes beneficia y a qué intereses económicos responden estos lineamientos”, cuestionó Caballero en una reunión realizada durante el periodo ordinario que hace poco más de una semana concluyó.
El secretario de la comisión, el perredista Sergio López Sánchez fue más lejos y subrayó que ante la violación a los derechos de audiencia de los niños, niñas y adolescentes, es necesario desechar los lineamientos recientemente modificados y trabajar en la creación de otros que respeten los estándares internacionales en la materia.
Además, criticó que no haya argumentos que sustenten el cambio en la clasificación de los contenidos y que las decisiones se tomen considerando únicamente la oferta y la demanda en el consumo de programación para público infantil.
“Mientras que en otros países la tendencia es aumentar la protección a los menores, en México se modifican las normas en forma regresiva; es decir, se privilegian los intereses de las televisoras, antes que los derechos humanos y más aún, del interés superior de la niñez”, dijo López.
El dictamen aprobado en la Cámara de Senadores será analizado en la de Diputados, una vez que la Mesa Directiva de la Comisión Permanente determine la comisión a la que será turnado.


