(15 de enero, 2015).- Alejandro Jaime Gómez, procurador del Estado de México, ha declarado que se encuentran bajo investigación 20 servidores públicos señalados, según la recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) como participantes en la matanza de Tlatlaya.
Aun cuando están bajo investigación oficial se ha informado que ninguno de ellos ha sido retirado de su cargo.
El procurador declaró: “Estamos llevando el principio de presunción de inocencia, y están todos (los 20) están en la mejor disposición de colaborar y van desde agentes del Ministerio Público fundamentalmente, peritos en diversas disciplinas y también agentes de la policía ministerial”.
Recordó que su dependencia sólo se encarga de la presunta violación a los derechos humanos de la cual fueron víctimas las tres mujeres detenidas ese día y posteriormente liberadas.
Aseveró que su principal línea de investigación es a partir de esas tres testigos y lo que practicó la Procuraduría General de la República (PGR) acerca de los hechos de ejecución y del encubrimiento que ya ha salido a la luz.
Recalcó que el encubrimiento, al alterar la escena del crimen, es algo que se le imputa al ejército y que él sólo se está encargando de la línea de investigación que tiene su sustento en la liberación de las tres mujeres.
“La supuesta alteración de la escena, uno; es imputable a los mismos elementos castrenses y otra; es imputable dentro de toda la investigación a algunos de los servidores públicos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México y también es parte de la misma investigación que se está llevando dentro de esta misma carpeta. La investigación que tiene que ver con la Procuraduría del Estado es la de los supuestos que tienen que ver con los tratos a las mujeres que fueron testigo de los hechos. Nosotros no tenemos que ver con la presunta ejecución que se hubiese llevado a cabo por parte de elementos militares”.
De esta manera tiene toda la certeza y seguridad de lavarse las manos ante posibles cuestionamientos que pongan en tela de duda su labor al investigar la matanza señalada por testigos. La ciudadanía espera que, sea quien sea, de respuestas concretas, precisas y veraces acerca de los hechos de ese día.





