El Gobierno Municipal de Tampico anunció que, a partir del próximo periodo vacacional de Semana Santa, quedará estrictamente prohibido que los comerciantes empleen a menores de edad para ofertar productos o servicios en Playa Miramar.
La medida busca erradicar una práctica de explotación infantil que, históricamente, ha involucrado el desgaste físico de al menos 500 niños y adolescentes durante las temporadas de alta afluencia turística en el máximo paseo del sur de Tamaulipas.
Esta prohibición se suma a los operativos de revisión municipal en arterias principales para prevenir la explotación infantil. Dulce Imelda Marcial Cruz, titular de la Procuraduría de Protección a la Mujer, la Familia y Asuntos Jurídicos del Sistema DIF, afirmó que se está trabajando en coordinación con los municipios de Madero y Altamira.
Cero tolerancia y sanciones severas
Respecto a la prohibición, la síndico primero, Alicia Lerma Cervantes, informó que la disposición aplicará sin excepciones para vendedores locales y foráneos. Las sanciones para quienes ignoren esta normativa serán progresivas.
En primer lugar, el comerciante será retirado de la zona de playa al momento de detectarse la falta. En caso de reincidencia, se revocará el permiso comercial y el infractor quedará impedido para operar en temporadas futuras.
“Los niños pueden acompañar a sus padres, pero no pueden estar trabajando ni ofreciendo productos”, enfatizó la funcionaria.
También subrayó que habrá una coordinación estrecha con el Sistema DIF para supervisar el cumplimiento de esta ley.
Cerca de medio millar de menores han sido utilizados para la venta ambulante
El fenómeno del trabajo infantil se acentúa tradicionalmente durante el “playazo” —marcado este año para el 27 de marzo— y se extiende por las dos semanas de asueto, donde Playa Miramar recibe a más de un millón de visitantes.
Para esta temporada, el municipio prevé otorgar alrededor de 400 permisos en total, de los cuales cerca de 30 serán temporales para vendedores foráneos, además de renovar autorizaciones semestrales a comerciantes que operan de forma permanente en la franja costera.
La autoridad municipal sostuvo que esta medida es un paso necesario para proteger los derechos de la infancia en un contexto de crecimiento de la economía informal. Históricamente, cerca de medio millar de menores han sido utilizados para la venta ambulante de alimentos y artículos diversos, aprovechando las aglomeraciones masivas.
Con esta vigilancia, se pretende que Playa Miramar no solo sea el destino turístico más importante del estado, sino también un espacio libre de explotación laboral infantil.


