Ilustración: Pe Aguilar / @elesepe1
(27 de abril, 2015).- Después de que la reunión con el subsecretario de gobernación, Luis Miranda, y autoridades federales no llegara a los términos que les parecían justos a los jornaleros de San Quintín, ya que Miranda los invitó a otra junta en 15 días además de operativos de cultivo para evitar la explotación en el trabajo, un módulo de acreditación para que jóvenes estudien, revisar para tener afiliaciones al Seguro Social y un fideicomiso entre los gobiernos federal y estatal para buscar resolver los conflictos que pudieran derivarse.
Ante estos acuerdos el vocero de los jornaleros, Fidel Sánchez, mencionó que las propuestas presentadas por el gobierno sólo fueron unilaterales y que como respuesta harán un paro indefinido además de iniciar con un boicot internacional para evitar que en Estados Unidos se compren los productos agrícolas de San Quintín.
A su vez no se descartó la posibilidad de participar en la marcha del 1 de mayo donde se conmemora el día del trabajo.
Por su parte se notificó que el paro de labores inició a las 4:00 horas de este fin de semana en el momento en que autos, equipados con potente sonido, recorrieron las calles de la zona para dar a conocer un mensaje tanto en español como en dialectos: Que nadie se presente a trabajar. Sin embargo esa no fue la única estrategia; también brigadas montaron guardias en la carretera principal.
Como si fuera un campamento; un grupo con banderas rojinegras y fogatas se vigiló para que los autobuses, que trasladan a los jornaleros a los campos en días de labor, no pudieran pasar y se consiguió dicho objetivo impidiendo el paso de cualquier camión. Empero hubo reportes de que los que consiguieron pasar fueron apedreados.
A un lado de las fogatas las mujeres se encargaban de preparar tortillas, sopa y café para brindar las provisiones necesarias antes de la marcha.
“Somos jornaleras, llevamos hasta ocho kilos de harina hechos, es nuestra manera de protestar para que el gobierno nos reconozca y aumente el salario”, expresaron Martha y Mauricia mientras llevaban a cabo sus labores culinarias.
Según datos de MILENIO los campos donde deberían laborar los jornaleros estaban vacíos, sólo se presentaron dos o tres trabajadores, mismos que indicaron que fueron obligados por sus patrones o porque el día anterior habían recibido despensas, cobijas y colchonetas.
“Estamos de acuerdo en las protestas porque pelean por un derecho, pero a la vez no porque están haciendo un desastre. Antes ganaba mil 500 pesos en una semana por la cantidad de horas que estaba en el campo, ahora sólo mil 80 porque nos redujeron el tiempo”, explicó Josué quien iba a bordo de los pocos camiones que lograron pasar pero que fueron apedreados en su camino al campo de Berrymex.
Por su parte el gerente de recursos humanos de dicha compañía, Víctor Aispuro, explicó lo que opinan los empresarios que se han visto afectados por las protestas y por las marchas en las últimas semanas; “Lamentablemente hemos perdido cultivos y hemos cerrado campos, se resumen en kilos y millones de dólares, no sé la cifra exacta. De aproximadamente mil hectáreas que tenemos para sembrar fresa, frambuesa y arándano, cerca del 40 por ciento se perdió. Llevo cuatro años aquí y es la primera vez que veo esto, somos los que mejor pagamos, 180 pesos diarios y tenemos un complejo habitacional para los jornaleros. Se llama Villa de las Fresas, donde 540 trabajadores viven cómodamente con camas, cobijas, colchones y alimento”, sin embargo el diario Milenio reportó que cuando pidieron ingresar para constatar lo dicho la empresa no autorizó su paso.






