- La región del Donbás, integrada por las provincias de Donetsk y Lugansk, permanece como el principal escenario de los combates
El presidente ruso, Vladímir Putin, reiteró a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que Moscú mantiene el objetivo de tomar el control de todo el Donbás, durante una conversación telefónica en la que ambos mandatarios también abordaron la situación del conflicto en Ucrania y las posibilidades de una salida negociada.
De acuerdo con el Kremlin, Putin sostuvo que Rusia continuará con la ofensiva militar hasta cumplir los objetivos que considera fundamentales para garantizar su seguridad, al tiempo que aseguró que su gobierno sigue dispuesto a mantener contactos diplomáticos. Sin embargo, dejó claro que no renunciará a las metas fijadas desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022.
La región del Donbás, integrada por las provincias ucranianas de Donetsk y Lugansk, permanece como el principal escenario de los combates. Aunque Rusia controla prácticamente la totalidad de Lugansk y una parte importante de Donetsk, todavía no domina por completo este último territorio, considerado estratégico por Moscú.
Por su parte, Trump expresó interés en avanzar hacia una solución negociada que permita reducir las hostilidades, aunque la conversación no produjo anuncios sobre un eventual alto el fuego ni acuerdos concretos para reactivar un proceso de paz. En semanas recientes, el mandatario estadounidense había reconocido públicamente las dificultades para acercar las posiciones de Moscú y Kiev debido a las profundas diferencias entre ambas partes.
El intercambio telefónico se produjo en un contexto de intensificación de las operaciones militares sobre el terreno. Días antes, Putin había rechazado una propuesta ucraniana para limitar los ataques de largo alcance y afirmó que las acciones militares continuarán hasta lograr la “liberación completa” del Donbás, una postura que volvió a transmitir a Trump durante la conversación.
La llamada confirma que, pese a los contactos entre Washington y Moscú, persisten amplias diferencias sobre las condiciones para poner fin a una guerra que supera ya los cuatro años y continúa sin una vía clara hacia una resolución política.

