(26 de noviembre, 2014).- Se calcula que el 60% de los 11,7 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos son mexicanos, por lo que las medidas de inmigración anunciadas el jueves pasado por el presidente de aquel país, Barack Obama, beneficiarán aproximadamente a unos cinco millones de indocumentados.
Por este motivo, Carlos Sada, cónsul general de México en Los Ángeles, recomendó desde el lunes pasado, que la gente empiece ya a reunir la documentación requerida y se registre en el servicio Mexitel, a pesar de que el nuevo programa par empezará a andar en abril. “El objetivo es que ningún mexicano que tenga posibilidad de regularizarse quede fuera” declaró.
También, aseguró que Los Ángeles es la ciudad donde viven más con más mexicanos indocumentados, de los cinco millones de posibles beneficiarios, 800.000 son mexicanos y la mayoría de ellos viven en el Condado de Los Ángeles, lo que presentará un enorme desafío para el Consulado, sin embrago, explica que exigirá la administración trabajar a pleno rendimiento.
México cuenta con la mayor red diplomática que un país tiene en otro país en Estados Unidos, con 50 consulados y éstos serán la única institución que la gente podrá utilizar para regularizar su situación en el país norteamericano.
Sada explicó que los beneficiarios del programa tienen que mostrar tres tipos de documentos como requisitos, el primero es probar su nacionalidad e identidad, algo que pruebe su lazo familiar con un hijo o un cónyuge si cree que califican dentro de este supuesto; y por último, una prueba de que se encontraban en Estados Unidos el día del anuncio, por ejemplo “un recibo”.
Asimismo, el cónsul pidió a la gente no tener miedo de preguntar por ser deportada al tratar con las autoridades, puesto que la información es fundamental. “Lo único que asegura la deportación es mentir” en la documentación, dijo.


