Era la madrugada del 31 de enero del 2010, alrededor de 60 jóvenes festejaban en una casa ubicada en el número 1310 de la calle Villa del Portal. Todos eran estudiantes; unos del CBTIS 128, otros Colegio de Bachilleres y otros más de las Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH).
De pronto un comando de por al menos 20 sujetos, descendieron de 7 vehículos e ingresaron al sitio, disparando contra los presentes; dejando un saldo de 15 jóvenes muertos y cerca de 20 heridos.
De acuerdo con las investigaciones los jóvenes fueron atacados por error y presuntamente la agresión iba contra los integrante de una pandilla identificada como Artistas Asesinos.
Al frente del gobierno federal se encontraba Felipe Calderón, quien en el momento de la tragedia realizaba una gira por Japón, y desde tierra lejanas aseguró que los jóvenes asesinados pertenecían a un grupo de “pandilleros”
Los jóvenes “Que fueron cobardemente asesinados probablemente por otro grupo con quien sostenían, es una de las hipótesis que se investigan, cierta rivalidad”
Aún y tras haber hecho tales calificativos a unos días del suceso atrevió a realizar una gira a la ciudad fronteriza. Sin embargo no esperaba el momento que le esperaba y era el reclamo cara a cara de una de las madres de las víctimas.
Luz María Dávila madre de Marcos y José Luis dos de los jóvenes asesinados se paró frente a Felipe Calderón quien era acompañado en por su esposa Margarita Zavala.
“Yo no le puedo decir bienvenido, porque para mí no lo es. Nadie lo es. Porque aquí ya son más de dos años que se están cometiendo asesinatos, se están cometiendo muchas cosas y nadie hace nada. Y yo quiero que se haga justicia, no nada más para mis dos niños, sino para todos los demás niños. Yo no puedo darle la mano y decirle bienvenido porque para mí no es bienvenido. Aquí Juárez está en luto. Quiero que usted se retracte de lo que dijo, que eran pandilleros.
Le apuesto que si a usted le hubieran matado a un hijo, usted debajo de las piedras buscaba al asesino, siendo que como yo no tengo los recursos, no los puedo buscar… en mi casa están tendidos ahorita, ahorita estamos en el novenario”. exclamó la mujer
Tras el suceso, el ex mandatario emitió una declaración a manera de disculpa, queriendo así limpiar el estigma que provocó en las familias de los jóvenes.
“Mis declaraciones llegaron a generar incomprensión y estigmatización, por lo anterior les pido una disculpa”.
Fue una de las primeras masacres ocurrida desde el inicio de la Guerra contra el narcotráfico.
El entonces presidente @FelipeCalderon aseguró que las víctimas era pandilleros.
Luz María Dávila, madre de dos de los jóvenes, le exigió que se disculpara.pic.twitter.com/6ukCH0S3zX
— Ruido en la Red (@RuidoEnLaRed) February 1, 2020
En el 2011 se logró la detención de algunos implicados en la masacre Juan Alfredo Soto Arias, El Arnold; José Dolores Arroyo Chavarría, Heriberto Martínez y el ex policía municipal Aldo Flavio Hernández Lozano.
Durante el juicio de los imputados hubo algunos relatos de los jóvenes que sobrevivieron al ataque y entre las narraciones están las declaraciones de una joven que estuvo en la agresión y relató que uno de sus amigos se dejó caer sobre ella y la protegió con su cuerpo.
En ese momento escuchó la voz de El Arnold quien les ordenó tirarse al piso y dispararles, posteriormente tras resultar herida herida perdió el conocimiento.
“Llegaron los hombres armados y nos empujaron con los rifles para meternos a la casa donde era la fiesta; empezaron a disparar y sacaron a algunas mujeres, pero cuando yo quise salir no me dejaron” contó
Fue el 11 de julio de 2011 cuando se dictó sentencia contra los detenidos y el juez les dio una condena de 240 años de prisión.
Hoy a 10 años de los lamentables hechos, la madrugada de este sábado fue detenido Luis Gerardo “N”, alias “El Tío”, señalado como presunto autor intelectual del ataque de los jóvenes, el detenido fue localizado en Cuernavaca Morelos y está también vinculado al asesinato de dos personas del consulado de Estados Unidos Leslie Ann Enríquez Catton y el sheriff Arthur H. Redfelds, por este crimen cuenta con orden de extradición, asimismo se le adjudican 900 asesinatos.
Presuntamente es uno de los principales líderes de la organización criminal “La Pandilla de los Aztecas“, una célula del Nuevo Cártel de Juárez, sin embargo investigaciones señalan que se independizó en el 2017 y quedó al frente del grupo delincuencial llamado La Empresa, dedicados a distribuir y traficar drogas como fentanilo, metanfetaminas y heroína hacia Estados Unidos.
34 de los 35 miembros de La Pandilla de los Aztecas, fueron detenidos y sólo Luis Gerardo se encontraba prófugo de la justicia.


