Por: Valentina Pérez
Tw: @vpbotero3_0
La asociación de personas por un tratamiento ético de los animales (PETA por sus siglas en inglés) puso desde hace unos años el interrogante sobre la mesa cuando sacó un comercial en el que afirmaba que los vegetarianos les iba mejor en la cama que a sus pares que comían carne.
Los estudios en los que se basó PETA tomaban al vegetariano promedio estadounidense con su contraparte carnívora y sí, quienes eliminaron la carne de su dieta tendían a tener mejor estado físico, a comer más balanceado y en general a estar más saludables.
El consumo de carne también se ha asociado con problemas circulatorios que afectan el corazón y que pueden ocasionar disfunción eréctil. Por otra parte, si se come carnes rojas antes de tener sexo, el deseo puede bajar debido a la pesadez que genera su lenta digestión.
¿Pero está asociado un mejor estado físico a mayores grados de satisfacción sexual? Los vegetarianos tampoco se escapan de los efectos secundarios que puede ocasionar su dieta privativa de carne: los bajos niveles de zinc –más frecuente en vegetarianos- se asocia a una disminución en la testosterona que resulta en una depresión sexual.


