CDMX.- El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar presentó este martes en el Senado de la República una iniciativa para crear la Ley General de Infraestructura para el Bienestar, propuesta que busca sustituir el modelo de Asociaciones Público-Privadas (APPs), vigente desde 2012, por un nuevo esquema que prioriza la equidad social, la inversión transparente y el desarrollo regional equilibrado.
El legislador señaló que tras más de una década de operación, las APPs han mostrado severas deficiencias: falta de rendición de cuentas, asignación inadecuada de riesgos, sobrecostos, pérdida de control estatal sobre los activos y una lógica financiera enfocada más en beneficios privados que en necesidades públicas. Añadió que diversos informes de la Auditoría Superior de la Federación han documentado estas fallas, lo que justifica plenamente el cambio de rumbo que plantea esta nueva legislación.
La propuesta presentada por el legislador morenista busca no solo derogar el marco legal actual, sino construir un nuevo régimen de inversión en infraestructura que contemple esquemas más flexibles y justos. Se plantean cuatro modalidades de inversión: directa, indirecta, mixta y mínima. Cada una permitirá distintos grados de participación pública y privada, pero siempre bajo criterios de transparencia, eficiencia y beneficio social. A diferencia del modelo anterior, en esta propuesta se fortalece el papel del Estado y se garantiza que las decisiones sobre proyectos respondan al interés colectivo.
Uno de los pilares de la iniciativa es la creación de la Comisión de Infraestructura para el Bienestar, un órgano interinstitucional que coordinará, evaluará y autorizará todos los proyectos. Estará presidido por la Secretaría de Hacienda y contará con la participación de dependencias clave como Infraestructura, Economía, Medio Ambiente, Bienestar y Desarrollo Territorial. Su objetivo será garantizar que cada obra se alinee con los principios de eficiencia, rendición de cuentas y bienestar de las comunidades.
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Asimismo, se contempla el establecimiento del Fondo de Infraestructura para el Bienestar, que se nutrirá de aportaciones privadas, donativos y recursos derivados de sanciones, y estará enfocado en financiar proyectos en comunidades rurales y zonas urbanas marginadas. Este fondo permitirá llevar conectividad, servicios de agua, salud, educación y manejo de residuos a las regiones más rezagadas del país.
Ramírez Cuéllar subrayó que esta legislación se alinea con el proyecto de nación encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha planteado elevar la inversión privada al 24 o 25 por ciento del PIB y fortalecer el papel del Estado como impulsor del desarrollo. Destacó también, que el país cuenta con recursos disponibles en fideicomisos, Afores y banca de desarrollo que pueden movilizarse bajo este nuevo marco jurídico para detonar un crecimiento incluyente.
“La nueva Ley de Infraestructura para el Bienestar es una apuesta clara por un modelo de desarrollo que no deja a nadie atrás. Queremos cerrar brechas, garantizar servicios básicos y reorientar la inversión hacia donde más se necesita. Esta es una legislación para la gente, no para los negocios de unos cuantos”, afirmó el diputado.
Asimismo, remarcó que la iniciativa ya fue publicada en la Gaceta Parlamentaria y está lista para ser discutida por las comisiones legislativas correspondientes.
“Invertir en infraestructura es invertir en bienestar, la Ley de Inversiones en Infraestructura para el Bienestar, es una propuesta para dejar atrás el viejo modelo de APPs, que generó desconfianza y desequilibrios, y avanzar hacia un esquema más justo, con reglas claras, transparencia y vigilancia ciudadana”, concluyó.


