Dos raperos mexicanos muestran a través de su música lo orgullosos que se encuentran de sus raíces y con esto también buscan luchar contra la discriminación de las lenguas indígenas.
Diego Aurelio Olivera y José Antonio Andrés Bolaños son dos jóvenes originarios del pueblo mazateco en Oaxaca, los cuales por medio del beatboxing (técnica con la que emiten sonidos musicales con su boca y manos) arman rimas en su lengua materna con el fin de buscar mostrar a la sociedad la belleza de su cultura así como pelear contra el racismo y la discriminación que sufren dichas comunidades.
“La intención es rescatar nuestras lenguas maternas del pueblo, que a los jóvenes hoy en día les interese más. El tema más importante para mí es la naturaleza y hablar de mis raíces, de mi comunidad. Hablo de que en mi lugar hay cosas culturales y ropa de manta que son cosas que porto orgullosamente porque son únicas en la ciudad”, explicó José Antonio.
Sus letras narran los ecosistemas que cuentan en su municipio de San Felipe Jalapa de Díaz, enalteciendo la naturaleza como sus bosques y selvas, la siembra de piña, chile y maíz, así como los bordados que realizan los habitantes del lugar.
Discriminación por ser indígenas
Ambos jóvenes decidieron dejar sus orígenes y migrar a la Ciudad de México para así tener más oportunidades de desarrollo, sin embargo, en varias ocasiones han recibido comentarios discriminatorios referentes a su vestimenta y/o apariencia indígena.
“Me vine por las oportunidades que no hay en el pueblo, por el trabajo. Lamentablemente aquí hay discriminación, a veces en el metro me ha tocado que cuando vengo así vestido se burlan, me dicen cosas como ‘ah, mira ese indígena, mira ese Juan Diego’. Me da tristeza a veces ver a esas personas que se dirigen a mí diciéndome indígena, me da como decirles ‘pues somos indígenas todos’ y, para demostrarles que no me da pena, estoy haciendo mi música en mazateco”, mencionó José Antonio “Kipper”.
“Como en mi pueblo estamos acostumbrados a hablar puro mazateco, algunas palabras me fallan a veces o alguna letra, se ríen de mí -las personas- y siento que es discriminación. Me dicen que hable bien o se ríen de mí, se siente feo. A veces me siento mal, pienso ‘chale, ¡qué mala onda!’ porque lo hacen con un tono de burla. Luego te dicen ‘oaxaco’ con un tono de desprecio”, agregó Diego Aurelio.
Con información de ONU Noticias.

