Por: Estela Garrido / @StelaGarrido3_0
El famoso museo en Ámsterdam de Vincent Van Gogh reabrió sus puertas para celebrar el 40 aniversario del inmueble con una remodelación que permite descubrir el universo íntimo del post impresionista.
“Ahora, los visitantes podrán ver la nueva exposición, que les muestra a Van Gogh como si lo estuvieron viendo por arriba del hombro del propio pintor, mientras éste pinta”, aseguró el director del museo Axel Rueger.
La muestra que se expone aborda el trabajo del artista de origen holandés desde la cercanía de sus bocetos, numerosos trabajos acerca de una misma obra, con lo cual se muestra la evolución de la pintura de Van Gogh.
“Revela de verdad cómo Van Gogh se desarrolló como artista. Los visitantes pueden adentrarse en los pequeños detalles de sus métodos”, explicó.
El recinto reúne la colección más completa de obras y trabajos especiales del pintor famosos por regalar una de sus orejas y el cual representa uno de los principales puntos turísticos de la capital holandesa.
Inaugurado en 1973, el museo cuenta con más de 200 obras, unas 140 realizadas por el propio Vincent Van Gogh (1853-1890), divididas en cinco etapas: Holanda (1880-1885), París (1886-1888), Arles (1888-1889) y Saint Remy (1889-1890), ambas en Provenza (sur de Francia), y Auvers sur Oise (1890), cerca de París.
Entre los cuadros más conocidas que cuelgan de las paredes del museo holandés se encuentran: La casa amarilla (1888), Almendro en flor (1890), Campo de trigo con cuervos y una serie de autorretratos.
“Van Gogh no era un hombre aislado. Le fallaba lo que hoy llamaríamos inteligencia social. En una visita a Inglaterra conoció a una chica estupenda con la que tuvo una relación. Al poco tiempo, todo se acabó. En cambio, mantuvo un contacto frecuente y fructífero con sus colegas, en especial los impresionistas, y absorbió mucho de ellos”, comentó Rik Van Koetsveld, director gerente saliente del centro.


