En el marco del récord histórico de afiliaciones al IMSS alcanzado en julio, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su gobierno también trabaja en resolver el problema de la informalidad laboral, particularmente en sectores que habían sido invisibilizados, como el de los repartidores de alimentos.
“Nadie hablaba de la informalidad de los repartidores de alimentos que no tenían acceso a la seguridad social y en realidad pues son parte de una empresa”, señaló Sheinbaum, al subrayar que la formalización implica reconocer derechos laborales en todos los ámbitos.

La mandataria explicó que tradicionalmente se asociaba la informalidad con el comercio en vía pública, actividad que —dijo— debe ser reconocida “dignamente porque luego también se estigmatiza mucho”, aunque insistió en la necesidad de ordenar los espacios de convivencia urbana para equilibrar la actividad económica y el derecho al espacio público.

Sheinbaum recordó que uno de los pasos más importantes hacia la formalización laboral fue la eliminación del outsourcing, medida que permitió otorgar seguridad social a miles de trabajadores que antes estaban desprotegidos.
“Eso es formalización, no nada más la persona que dignamente vende en la vía pública”, puntualizó.
Con estas acciones, dijo, se busca que el crecimiento del empleo formal reflejado en las cifras del IMSS también se traduzca en mejores condiciones laborales para sectores históricamente marginados.


