Por: Enrique Legorreta
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El pasado 31 de enero en la Torre de PEMEX, en la ciudad de México, ocurrió una tragedia donde fallecieron 37 personas y resultaron heridas más de 100 debido a una explosión en la parte baja del edificio B-2 del complejo administrativo de la petrolera.
Los rescatistas, cuerpo de bomberos del DF y del Estado de México, la Marina, el Ejército Mexicano y miembros de rescate de los trabajadores de PEMEX fueron reconocidos por Enrique Peña Nieto por la labor de ayuda y solidaridad hacia los afectados.
En el evento se recordó a todos los fallecidos, además de que las autoridades ofrecieron manejar de manera transparente y oportuna la información que surja de las investigaciones.
El ex gobernador mexiquense destacó que la única manera de recordar a quienes murieron es seguir adelante. “Estos sucesos nos recuerdan la fragilidad de la condición humana, son además un llamado a redoblar nuestro esfuerzo, aportar toda nuestra capacidad por el bien de nuestras familias, de nuestra comunidad, estoy convencido de que quienes no están con nosotros, desearían vernos con fortaleza y convicción para seguir adelante”.
El último día de enero, a las 3:40 pm, el edificio B-2 en el complejo administrativo de PEMEX sufrió fuertes daños a causa de una supuesta explosión por acumulación de gas, lo que originó el derrumbe de la planta baja, que se desplomó hasta el nivel del sótano, aplastando y lesionando a quienes se encontraba ahí.
Las labores de rescate se llevaron de forma continúa hasta encontrar a todas las personas que yacían dentro de los escombros, incluidos los cuerpos que, lamentablemente, se encontraron sin vida en el lugar.
Las personas lesionadas permanecen internadas, aunque más de 10 ya fueron dados de alta.
El rescate
Dentro de los grupos de apoyo que participaron y arriesgaron su vida para auxiliar a quienes perdieron su vida en el lugar, se encontraba Jorge Armando Romero, instructor de la unidad canina de bomberos del Estado de México, que en entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO señaló que lo primero al llegar al lugar del siniestro fue reportarse con el mando principal, ya que tienen que ponerse a la orden de quien maneja las obras de rescate, “Se pone a las órdenes del puesto del mando, se le dice los recursos con lo que contamos, nos designaron las áreas a donde íbamos a ayudar, entramos con nuestro perro y el buscó en los escombros y mostró interés en donde pudo haber un cuerpo”.
Además, el instructor canino habló de que es una tarea difícil, “El trabajo con los perros es difícil, mi imaginación de lo que pensamos que sería este rescate era distinta a lo que vimos, sin duda es lo más difícil que hemos hecho”.
De todo lo que vivió durante el rescate, lo más difícil fue el no haber imaginado de lo que se trataría, pero el reconocimiento de la labor que hicieron es lo más motivante, “Esto es un trabajo de equipo, es importante y es un reconocimiento motivante para todos los cuerpos de bomberos”.
Las autoridades encargadas de la investigación, como la PGR, han señalado que el incidente se debió a la acumulación de gas en el sótano del edificio B-2 provocando la explosión donde 37 personas murieron y cientos de personas resultaron lesionadas. No obstante, otras versiones apuntan a que las condiciones expuestas por los peritajes “oficiales” no concuerdan con el tipo de derrumbe registrado en el edificio de la paraestatal.


