(21 de noviembre, 2014).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció un plan migratorio que frenará la deportación y legalizará la presencia de más de cuatro millones de migrantes, al menos durante tres años.
La medida resultó ser el único camino para calmar a un 17 por ciento de la población estadounidense, el cual consiste en 54 millones de habitantes, de los que más de 25 millones tienen derecho a votar.
Obama expresó que “la inmigración nos define como país”, pues desde hace 200 años se ha recibido a personas de todas partes del mundo.
“Cuando llegué a la Casa Blanca me comprometí a arreglar el sistema”, manifestó el mandatario, para luego citar las que serán las principales medidas de su plan migratorio:
-Primero, seguiremos dotando a la frontera de más recursos.
-Segundo, se hará más sencillo para los inmigrantes con estudios, empresarios y de alto perfil quedarse y contribuir a nuestra economía.
-Tercero, daremos los pasos necesarios para tratar de forma responsable con los millones de inmigrantes sin papeles que ya viven en nuestro país.
“Si usted ha estado en EE.UU. durante más de cinco años; si usted tiene hijos que son ciudadanos americanos o residentes legales; si usted se registra, pasa un control de antecedentes y está dispuesto a pagar una parte justa de los impuestos que le corresponden; usted podrá quedarse en este país de forma temporal, sin miedo a ser deportado. Usted puede salir de las sombras y hacer las paces con la ley”, aseguró.
La cadena Univisión fue la única que transmitió en directo el discurso presidencial, interrumpiendo durante casi 15 minutos la transmisión de los premios Grammy de Latinoamérica, lo que implica un hecho insólito.
Sin embargo, el republicano John Boehner, líder de la Cámara de Representantes, declaró que “con esta decisión, el presidente ha optado de manera deliberada por sabotear cualquier oportunidad de promulgar las reformas bipartidistas que él dice buscar, y como se lo dije ayer (jueves 20 de noviembre), está dañando también la misma presidencia”, pues consideró que Obama tomó la decisión a modo de rey o emperador.
De igual forma, advirtió que en los próximos días, el Congreso hará frente al reto que ha impuesto Obama: “no nos vamos a quedar cruzados de brazos mientras el presidente socava el Estado de derecho en el país y coloca vidas en riesgo”, relacionando de esta forma la palabra migración con delincuencia.
A decir de Boehner, estas acciones “castigan” a quienes sí obedecen las leyes, por lo que su bancada evaluará opciones para responder de manera contundente.


