La industria refresquera pagó a científicos mexicanos para que realizaran estudios que sugirieran la supuesta ineficiencia de los impuestos a las bebidas azucaras en 2014.
Esto de acuerdo con una investigación realizada en la Universidad de California en San Francisco publicada en la Revista Médica Británica (The BMJ por sus siglas en inglés).
De acuerdo con los investigadores del Archivo de Documentos de la Industria Alimentaria de esta universidad, los estudios “a modo” salieron a la luz antes de que los independientes.
Los estudios aseguraban que el impuesto aplicado a las bebidas azucaradas en 2014 no provocó beneficios a la salud de los consumidores y afectó a la economía.
Los realizadores identificaron un estudio de expertos de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) que aseguraba que el impuesto provocaría la perdida de trabajos.
También uno del Colegio de México que afirmaba que los impuestos eran regresivos e iban en contra de la justicia social.
Así como otro del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) que señalaba que el impuesto no afectó el índice de obesidad de los mexicanos.
En contraste, las investigaciones realizadas por científicos independientes y que fueron revisadas por pares se publicaron dos años después.


