Como parte del plan antiterrorista tras los recientes ataques en ciudades europeas, las fuerzas de seguridad italianas reforzaron el operativo de seguridad en torno al Coliseo, la Plaza de San Pedro del Vaticano, y otras regiones de Roma.
La Prefectura de Roma informó que la medida firmada por el alcalde Nicolo D’Angelo, se extendió además a santuarios y templos, así como otros objetivos sensibles como la transitada avenida del Corso y centros comerciales ubicados en las periferias.
En las últimas horas, con una serie de revisiones nocturnas, los agentes policiales tomaron contacto con los directores de los centros comerciales más importantes de la ciudad para estudiar las posibles vías de evacuación en caso de atentado y prepararse para enfrentar eventuales estados de crisis.
El plan de reforzamiento incluye más presencia de agentes en la avenida de los Foros Imperiales, que une la Plaza Venecia con el Coliseo, y que en estas semanas de verano es convertida en peatonal.
Al menos 800 uniformados y carabinieri protegen cada noche las zonas con mayor afluencia de visitantes como los barrios del Trastevere, Campo de Fiori y el Pigneto.


