Las remesas en México retomaron el crecimiento al inicio de 2026. De acuerdo con el Banco de México (Banxico), el país recibió 14 mil 457 millones de dólares entre enero y marzo, lo que representa un aumento anual de 1.4%, impulsado principalmente por el repunte registrado en marzo.
Este desempeño cobra relevancia luego de un arranque complicado, en el que enero y febrero mostraron señales de debilidad en el flujo de envíos desde el extranjero.
Marzo empuja la recuperación con cifra récord
El punto de inflexión fue marzo. Durante ese mes, México captó 5 mil 394.2 millones de dólares, lo que significó un crecimiento anual de 4.91% y el monto más alto registrado para un mes de marzo.
Este resultado consolidó el segundo mes consecutivo al alza, tras el ligero avance de 0.4% en febrero y la caída de -1.4% en enero, marcando un cambio de tendencia tras varios meses de retroceso.
El incremento se explicó, en parte, por un mayor monto promedio por envío, lo que compensó la reducción en el número total de operaciones.
Mejor primer trimestre desde 1995
Con estos resultados, el primer trimestre de 2026 se posiciona como el mejor arranque de año en remesas desde 1995, reflejando la importancia de este flujo para la economía nacional.
Además, el superávit de la cuenta de remesas alcanzó en marzo los 5 mil 294 millones de dólares, superior a los 5 mil 50 millones reportados en el mismo mes de 2025.
En paralelo, las remesas enviadas desde México al exterior sumaron 100 millones de dólares, con un crecimiento anual de 9.8%.
Motor clave para millones de familias
Las remesas se mantienen como una de las principales fuentes de divisas del país, con impacto directo en el consumo de millones de hogares, especialmente en zonas con alta migración.
El comportamiento observado en este inicio de año ocurre en un contexto internacional complejo, donde factores como las condiciones laborales de los migrantes en Estados Unidos y el entorno económico global influyen directamente en el flujo de envíos.
A pesar de la volatilidad reciente, los datos apuntan a una recuperación sostenida, con un repunte que comienza a consolidarse y que refuerza el papel de las remesas como un pilar económico para México.


