Por: Enrique Legorreta
Twitter: @enriquelego3_0
En Arabia Saudita, la libertad de expresión de la sociedad es reprimida por las autoridades. A pesar de que grupos como Amnistía Internacional han solicitado que se respete el derecho fundamental de la sociedad a externar sus opiniones y manifestar su pensar, el gobierno saudí no ha puesto fin a la censura. Estas acciones han ido en aumento desde 2012, con la represión a activistas pacíficos a quienes se encarcela por realizar manifestaciones en pro de los derechos humanos.
Además de esto, el gobierno saudita ha implementado medidas en contra del activismo en internet. En 2013, recurrió a la acción de vigilar cada una de las plataformas de redes sociales como Skype, WhatsApp, Viber y Line. A la fecha, no han obtenido el resultado que esperaba, a pesar de solicitar a los proveedores de internet que ampliaran su capacidad de seguridad para prohibir el uso de estas aplicaciones dentro del país.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos, destaca que las personas tienen derecho, individualmente o en asociación con otras, a promover y procurar la protección y la realización de los derechos humanos; a garantizar que todas las personas bajo su jurisdicción gocen de esos derechos en la práctica.


