(24 de febrero, 2015).- John Ralston, presidente de PEN International, instó a romper inmediatamente el “ciclo infernal” de corrupción – violencia – impunidad que existe en torno a los crímenes contra escritores y periodistas.
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“Existe un vínculo entre la pérdida de libertades democráticas y los altos niveles de corrupción provocados por el crimen organizado. Los medios de comunicación que denuncian la intolerancia y la corrupción son reprimidos en un rango que va desde la descalificación hasta el asesinato.”
“No hay duda alguna, sabemos el número de periodistas que han sido asesinados y sabemos de las amenazas con altos niveles de violencia que no sabemos cuándo terminará”, señaló Ralston mientras era escoltado por escritores de Alemania, Japón, Honduras, Nicaragua, Argentina y México.
Y enfatizó: “Por mucha razones, algunas trágicas como el asesinato de los estudiantes o porque el PEN Internacional ha trabajado sólidamente en estos tres años –dijo Ralston– más gente ahora entiende que la libertad de expresión está en el corazón de los problemas de México; no sólo es la batalla entre el gobierno y el crimen organizado; de hecho, la corrupción muestra que no hay una línea clara entre ambos. Tampoco es un problema eminentemente económico, porque no puedes tener crecimiento real si no tienes una amplia confianza en el sistema y la libertad de expresión es uno de los elementos clave para la realización de los negocios, no sólo es un asunto de dinero sino de relaciones interpersonales y estas no pueden existir si tienes desconfianza y miedo”.
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Además en función de las críticas y cuestionamientos públicos, que ha recibido el ejército, el ensayista canadiense respondió: “La responsabilidad de quien ha sido elegido para un cargo público no es la defensa de las instituciones, sino la defensa de la ciudadanía; esta es una noción simple de la responsabilidad democrática, los que están al frente de los gobiernos son protectores personales de la ciudadanía, no de los ejércitos o de la policía. Es muy importante que quien tiene un liderazgo no se confunda sobre a quién debe defender. La segunda tarea de un liderazgo público es llamar a la rendición de cuentas a funcionarios o responsables de área donde se han cometido errores o donde algo se ha hecho mal.”
A su vez confirmó que se ha reunido con el Ombudsman nacional, Luis Raúl González, además de una “larga y compleja” reunión con el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y con el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera. Este último se comprometió a garantizar la seguridad de los periodistas durante las protestas en la calle.
Y advirtió que “la reputación de México ha sufrido un grave daño y es muy importante que los mexicanos sepan que su habilidad de tener éxito económico se ha dañado por la caída de la reputación del país, por la mala imagen que han dejado la corrupción, la violencia y la impunidad… Estas amenazas y asesinatos de periodistas están teniendo un gran impacto a nivel internacional.”
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“Todos nosotros, dijo junto a sus colegas, creemos firmemente que esta es una cultura muy fuerte y perfectamente capaz de hacer las reformas y tomar las necesarias; no hace falta nada más que la voluntad política y habló de los tres órdenes de gobierno. Sería absurdo decir que el gobierno no ha hecho nada, pero desde un punto de vista estratégico, –las autoridades– no han atacado los problemas esenciales: la corrupción, la impunidad y la violencia… el día que la gente vea a un gobierno atacar a la corrupción de manera sería, desde los niveles más altos dentro de la estructura de gobierno y de los negocios, las cosas van a empezar a cambiar”.
De esta manera queda claro que los hechos de violencia y abuso que ocurren a diario en México poco a poco están teniendo repercusiones mayores y el reflector mundial apunta hacia una maltrecha república mexicana que está a la espera de un cambio real que consiga proteger la integridad de los trabajadores de esa loable profesión.







