El “huachicol” sigue mutando y las autoridades han detectado un nuevo y preocupante “modus operandi”: el uso de ferrotanques como almacenes clandestinos de combustible. Así lo confirmó este martes Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Además, García Harfuch reveló que una empresa, Ingemar, vinculada a Ernesto Ruffo Appel, el primer exgobernador de oposición de Baja California (por el PAN), está bajo investigación por presunto “huachicol”.

Ingemar bajo la lupa: Un caso en desarrollo
El secretario de Seguridad Pública confirmó que Ingemar “es parte de una investigación” y que su nombre “sí está en carpetas de investigación” relacionadas con presunto huachicol. Este caso se vincula con un decomiso histórico de 15 millones de litros de combustible, aunque García Harfuch solicitó tiempo para proporcionar detalles completos, dado que es un caso abierto y delicado.
“Como saben, en los recientes aseguramientos hechos por la Secretaría de la Defensa, la FGR y Secretaría de Seguridad, Marina por supuesto, esa es una de las empresas que está en investigación”, señaló el funcionario. Subrayó que, tras cada aseguramiento, se abren nuevas carpetas de investigación que han derivado en cateos y órdenes de aprehensión.
El peligroso “modus operandi” de los ferrotanques
El punto más alarmante de las declaraciones de García Harfuch es la confirmación del nuevo “modus operandi” del “huachicol” fiscal. Según el secretario, se está introduciendo millones de litros de gasolinas y combustibles refinados al país no solo mintiendo sobre su contenido para evadir impuestos, sino también manteniendo como “almacenes” los propios carro-tanques (ferrotanques) en los que se transporta el combustible.

Esta práctica se da porque muchas empresas permisionarias carecen de instalaciones adecuadas para almacenar el combustible, lo que las lleva a usar los mismos vagones de ferrocarril para este fin. “Sí”, fue la respuesta contundente de García Harfuch al ser cuestionado sobre si se confirmaba el almacenamiento en ferrotanques.
Este método no solo representa una evasión fiscal y un robo de combustible, sino que también implica un enorme riesgo para la población y la seguridad nacional, al mantener una carga altamente explosiva en movimiento constante o en puntos no adecuados para su almacenamiento. La respuesta de las autoridades a este riesgo, según el secretario, es “asegurándolos, pero también deteniendo a las personas que cometen estos ilícitos”.
La lucha contra el “huachicol” se adapta a las nuevas estrategias de los grupos delictivos, y la información revelada por la SSPC es crucial para entender la complejidad y los desafíos que enfrentan las autoridades en su combate al mercado ilegal de combustibles.

