A unos días de cumplirse el primer año del gobierno de Enrique Peña Nieto, REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO publica los perfiles de los #Revolucionarios2013, mujeres y hombres que fungieron como real oposición al poder en el año que termina. Este martes toca al maestro que desde las sombras lideró un movimiento que se confrontó abiertamente con el inquilino de Los Pinos.
(23 de noviembre, 2013).- El maestro originario de Apatzingán, Michoacán, levanta el puño al aire y con un suspiro hondo, convencido de sí mismo, grita al micrófono sobre un camión a las afueras del Congreso de la Unión en San Lázaro sabiendo que cada oído a su alrededor, cada oído de miles de docentes, está escuchándole: “¡Duro compañeros, hasta la victoria siempre!”.
Los presentes estallan en aplausos para Juan Jesús Ortega Madrigal, dirigente de la sección XVIII de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), quien ha sido parte fundamental en el conflicto magisterial que durante el 2013 fue la gran piedra en el zapato, el gran dolor de cabeza de Enrique Peña Nieto.

“De lo que estamos seguros, es de que siempre lucharemos por la defensa de la educación pública, por los derechos de los trabajadores y todas las conquistas laborales que nos quieran arrebatar”, declaró Ortega Madrigal el 13 de octubre del 2012, apenas a unas horas de ser elegido como el nuevo secretario general del magisterio disidente de Michoacán.
Su elección se dio tras un Congreso de tres días, 80 horas de trabajo, más de dos mil maestros reunidos, 756 delegados efectivos y electo con 366 votos a su favor, por encima de Eugenio Rodríguez.
Y al triunfar, sin saberlo o no, se volvió uno de los revolucionarios del 2013. Ese pequeño puñado de hombres y mujeres que durante el primer año del sexenio de Peña Nieto pusieron de cabeza al gobierno de la República.
No habla en primera persona del singular, no se asume como un individuo, sino como una colectividad, a menos que la prensa lo orille a declarar algo que aún no platica con las bases magisteriales y que no sea una postura oficial
“Yo no dije eso, no me interprete mal, señorita”, contesta a una reportera que le interroga si él tiene la voluntad de retirarse del Monumento a la Revolución, donde desde el 13 de septiembre, tras ser desalojados del Zócalo de la Ciudad de México con tanquetas, toletes, gas lacrimógeno y golpes, los maestros permanecen en plantón.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación nació el 18 de diciembre de 1979 en Chiapas, Ortega Madrigal rondaba las dos décadas de vida y ya había decidido formarse como docente.
Madrigal egresó hace 30 años de la Escuela Normal Superior de Tepic, o también conocida como la Normal Urbana de Tepic, desde entonces, ha dedicado su vida a las aulas y a la lucha porque éstas sean dignas de enseñar, razón por la cual ha laborado en varias escuelas multigrado en zonas rurales del municipio de Apatzingán, es decir, escuelas donde un mismo profesor puede llegar a dar clases a alumnos de primero hasta sexto grado de primaria.

Siempre tiene el semblante tranquilo, nunca se exacerba, incluso cuando le cuestionan si los maestros ya se irán de la Ciudad de México. “Me gustaría que esa pregunta se la hicieran a Peña Nieto, a la Secretaría de Gobernación, a la Secretaría de Educación, ¿qué están haciendo ellos para que nosotros podamos retirarnos a las aulas?”, comenta ante las cámaras que, al verlo en cada mitin, corren a él como un imán.
Abordarlo no es difícil, con una sonrisa sobria contesta, “dígame compañero, dígame compañera”, y a cada pregunta se detiene, calla, escucha y contesta.
¿Qué busca el magisterio?, se le cuestiona. “Abrogar la Reforma Educativa que más que educativa, es una reforma laboral”, responde. “¿Tienen alguna propuesta paralela?”, insisten y casi de memoria recita: “Nuestra propuesta fue entregada al Pacto por México en mayo de este año [2013], con el documento ‘Hacia la educación que necesitamos los mexicanos’ damos nuestra propuesta educativa para solucionar los problemas reales a los cuales se enfrenta la educación mexicana más allá de un modelo neoliberal.
“Desde nuestra posición de maestros, comprometidos con el país, reiteradamente hemos dicho que estamos en contra de esta reforma porque lo único que ofrece es que habrá más exámenes estandarizados y todo un aparato de supervisión y vigilancia sobre las niñas y niños, los maestros y las escuelas. Porque no es una reforma que retome las grandes carencias y les ofrezca una respuesta más allá de medir. Nada les ofrece desde la educación que sirva para apoyar los esfuerzos personales y colectivos que hacen gran parte de los mexicanos por salir de la pobreza y la subordinación. Al contrario, se trata de una reforma persecutoria que amenaza con despedir a miles de maestros y con seguir descalificando como insuficientes a millones de niños”, narra el documento que la CNTE hizo del conocimiento a Enrique Peña Nieto el 21 de mayo del año en curso.
Ortega Madrigal está consciente de la represión de la que son víctimas los docentes que han decidido alzar la voz contra la Reforma Educativa, sin embargo, éste está convencido de que no desertará.

“Nos han amedrentado, nos han golpeado, en algunos estados nos han asesinado, nos han desaparecido, nos han levantado presuntas órdenes de aprehensión. Quieren intimidarnos pero no lo van a lograr”, nos mira a los ojos con la firmeza con la que levanta la mano.
Ortega Madrigal siempre está rodeado de maestros y maestros que reconocen en él un liderazgo democrático, que no pasa por alto los acuerdos que por mayoría el magisterio decide. A las afueras de San Lázaro, las filas por tomarse fotos con él o con su compañero Rubén Núñez, secretario general de la Sección XXII de la CNTE correspontiente a Oaxaca, no se detienen.
Luego de las jornadas de lucha en las que, codo a codo, participa con los docentes ya sea en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en la Secretaría de Gobernación, en el Senado de la República, en el Congreso de la Unión de San Lázaro, levanta el puño izquierdo y comienza a decir, “desde el hondo crisol de la Patria”, y sin terminar la frase, su voz ha sido reproducida por todos los docentes a su alrededor:
“Desde el hondo crisol de la Patria
se levanta el clamor popular
ya se anuncia la nueva alborada
todo el pueblo comienza a cantar
Recordando al maestro valiente
cuyo ejemplo lo hiciera inmortal
enfrentemos primero a la muerte
traicionar a la Patria, ¡jamás!
¡Venceremos! ¡Venceremos!
mil cadenas habrá que romper
¡Venceremos! ¡Venceremos!
al Estado sabremos vencer.”
“Si Enrique Peña Nieto generó las condiciones para secuestrar al poder legislativo con el Pacto por México, puede generar las condiciones para escucharnos y generar una Reforma Educativa real”, señala el maestro más incómodo del primer año en el regreso del PRI al poder.


