(13 de junio, 2019. Revolución TRESPUNTOCERO).- A dos días de abandonar el cargo de Comisionado Ejecutivo de Atención a Víctimas, Jaime Rochín entregó el informe de actividades 2019. En el texto señaló que la CEAV trabajó el solitario, puesto que el Gobierno Federal “lo abandonó” en su misión.
Rochín ocupó el cargo desde 2014, sin embargo, esta es la primera vez que cuestiona al gobierno federal. Anteriormente no hizo pronunciamiento alguno sobre violaciones graves a derechos humanos producto de la estrategia de seguridad implementada por Enrique Peña Nieto.
El pronto, ex titular de CEAV, retomó el tema de las medidas de austeridad y señaló que “a partir del mes de enero de 2019, se realizó el ajuste a la plantilla de personal que ocupa plazas de estructura, con el propósito de enfrentar el déficit que se tiene en el presupuesto 2019 por 54.2 millones de pesos”.
También aseguró que, además de la cancelación de 48 plazas de mando medio y superior, “en atención a los 50 puntos de austeridad y anticorrupción presentados por el Presidente de la República, (en específico el número 14), la CEAV ha limitado la autorización de viáticos al mínimo y boletos de avión, con esta medida se ha reducido más del 50% el presupuesto ejercido en este rubro…”
Contrario a esto, Revolución TRESPUNTOCERO dio a conocer que, en los primeros meses de este año, Jaime Rochín gastó más de 2 mil 500 pesos en comidas consumidas en restaurantes de lujo de la Ciudad de México.
Aunque, la negación por meses o hasta por años del pago de medidas de ayuda, traslados y alimentos ha sido una queja constante por parte de quienes han padecido violaciones graves a sus Derechos Humanos y son ya reconocidos como víctimas ante la CEAV, Rochín cargó altas sumas al erario público, de acuerdo a una solicitud de información en poder de esta reportera.
Rochín, quien ostentó un sueldo neto estimado de 97,066.26 pesos mensuales, de acuerdo con los datos de la Nómina Transparente de la Administración Pública Federal, facturó desde cafés de 94 pesos hasta altos consumos de alimentos.
En cuanto a boletos de avión y viáticos, se devela otra contradicción en el discurso que plantea en el informe. El último viaje de Rochín al extranjero inició el 21 de abril y finalizó el 27 de abril pasado. Seis días y siete noches con un costo al erario público de 122 mil 929.19 pesos, de acuerdo a una solicitud de información en poder de esta reportera.
La información presentada por la CEAV en atención a la solicitud de transparencia, indica que su titular asistió a la reunión del Comité Contra la Tortura (CAT), en Ginebra, por lo que utilizó dos vuelos. La compra se realizó a través de la agencia KLM Royal Dutch Airlines.
El viaje redondo incluyó asientos en “clase económica”, pero la CEAV pagó por esos espacios poco más de lo que le hubiera costado adquirir clase “business” (que tiene un costo aproximado entre los 45 y 48 mil pesos).
El costo total de los boletos fue de 84 mil 429 pesos. Revolución TRESPUNTOCERO hizo un ejercicio para cotizar un precio aproximado, con dos días de anticipación (con lo cual hace que la tarifa sea aún más elevada), con el mismo itinerario y con la agencia KLM Royal Dutch Airlines. El costo se mantuvo entre los 32 mil y 39 mil pesos (aproximadamente).
En el informe, Rochín señala que, “la tragedia humanitaria que comenzó hace más de doce años con consecuencias funestas para México, potenciada por políticas de seguridad que no estuvieron a la altura de las necesidades de la población, así como el desamparo al que estaban sujetas las víctimas, generó un gran movimiento de colectivos que logró en 2013, la promulgación de la Ley General de Víctimas (LGV) y, con ella, la creación de un Sistema Nacional de Atención a Víctimas (SNAV)”.
Sin embargo, para las víctimas, el legado de Sergio Jaime Rochín del Rincón, en materia de Derechos Humanos ha dejado varias sombras que ponen en duda su lucha por la defensa de los Derechos Humanos.
Esos claroscuros han sido señalados y condenados tanto por activistas y defensores de Derechos Humanos, como por el Senado de la República -institución que lo nombró titular de CEAV- y principalmente por los ciudadanos que se convirtieron en víctimas de manera directa o indirecta de graves violaciones a Derechos Humanos.
Jaime Rochín, renunció a su cargo antes de rendir cuentas a las víctimas y al Senado de la República. En medio de presiones, cuestionamientos, severas acusaciones y quejas, anunció su salida de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, dejando el 19 de abril pasado, plantadas a víctimas y legisladores que exigieron su presencia en el recinto para comparecer sobre sus acciones y omisiones.
El funcionario fue nombrado por las víctimas como “el comisionado ausente”, que prefería salir escondido en la parte trasera de un automóvil antes que ver de frente a las víctimas.


