J. Arturo García / @SoyArturito
(04 de julio, 2013).- La periodista mexicana Idalia Gómez retomó otro de los rostros de la ex magistrada Rosalba Becerril Velázquez, cuando esta mañana comenzó a publicar en su cuenta de Twitter los resultados de las investigaciones sobre Becerril Velázquez y las disputas con su ex marido, Genaro Góngora Pimentel, magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en retiro; con el poder y sus abusos en la administración pública.
“La relación de Rosalba Becerril con Góngora le dio mucho poder [a Becerril Velázquez] en el Poder Judicial [de la Federación] y pretendió hundir a sus colegas que no la respaldaban”, comenzó a tuitear la periodista.
Continuó: “Eran tantos los delitos y faltas cometidos por la magistrada que Góngora sólo pudo negociar que no la ratificaran en su cargo, pero un magistrado, a quien Rosalba Becerril trató de hundir, la denunció penalmente por alteración de documentos”.
“El expediente sigue abierto. Por eso Rosalba Becerril tuvo que aceptar retirarse del Poder Judicial, porque además Góngora ya se había jubilado de la [Suprema] Corte, pero Rosalba Becerril se fue con mucho dinero, por los negocios que hizo al alterar documentos y la gratificación que le dio el Poder Judicial”.
Con sólo 12 publicaciones en su cuenta de Twitter realizadas esta mañana, Idalia Gómez (@Gosimai) cambio la posición de la exmagistrada, quien, en los últimos días, interpuso una demanda por pensión alimenticia contra Genaro Góngora Pimentel, su ex pareja, con quien procreó dos hijos, uno de los cuales “ha recibido constantes amenazas”.
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Rosalba Becerril fue magistrada del Décimo Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del primer circuito. Su retiro del cargo en septiembre del 2008, dijo ella, fue por cuestiones de salud y no por los señalamientos sobre su presunta participación en la alteración de más de 450 expedientes.
Sin embargo, el Poder Judicial aclaró que la ex magistrada no fue ratificada en el cargo por no cumplir con los requisitos para desempeñar las funciones del puesto, donde permaneció 23 años bajo la protección de Góngora Pimentel.
“En la caída de la magistrada Rosalba Becerril se conjugó que Góngora dejó la SCJN y que un magistrado se defendió de sus acusaciones falsas”, continúan las publicaciones de la periodista Idalia Gómez. “Ese magistrado puso en evidencia que el Consejo de la Judicatura tenía muchas quejas contra Becerril y no actuaba [contra ella]. También demostró los delitos que cometía Rosalba Becerril, y un dato más: la magistrada se auto enviaba amenazas para victimizarse”.
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A principios del mes de junio, Óscar Espinosa Villarreal, ex secretario de Turismo de la Ciudad de México y último regente del DF, presentó su libro Claroscuros del poder. Reflexiones a la distancia (editorial Porrúa). En él, Espinosa Villarreal aborda el capítulo de su vida en que Rosalba Becerril le negó un amparo por la acusación en su contra por el delito de peculado por más de 400 millones de pesos, interpuesta en el año 2000 por parte de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.
Al presentar su libro en la primera emisión de MVS noticias el pasado 6 de junio, Óscar Espinosa Villareal narró que la ex magistrada lo citó en su casa en Toluca, donde le dijo que había recibido amenazas de muerte “presuntamente firmadas por el propio Espinosa Villarreal”, situación que éste rechazó.
“Pasaron seis años hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación me exoneró de todos los cargos y resolvió a mi favor. Entonces me dijeron que la ex magistrada quería verme. No sabía de qué se trataba. Entramos a una casa llena de guardias y camionetas blindadas”, comenzó a describir el ex regente.
“Rosalba Becerril me invita a sentarme y pone dos guardias detrás de mí. Me dijo que estaba preocupada porque estaba recibiendo amenazas de muerte de mi parte. Me preocupé mucho. Me dijo que recibía cartas pero nunca me mostró nada. Le dije que yo no era quien mandaba las amenazas”.
Espinosa Villarreal aseguró que Becerril Velázquez le dijo que existía la opción que las amenazas provinieran de la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación, presidida hasta 2009 por Genaro Góngora Pimentel.


