spot_img

Sacerdote pederasta en Jalisco, otro protegido de la Iglesia

- Anuncio -

(10 de julio, 2014).- En una carta escrita años después de ser víctima de abuso sexual, Éric relata cómo conoció al sacerdote Horacio López. A pesar de que una de las instrucciones del papa Francisco respecto a la pederastia eclesial fue informar sobre estos casos, el obispo de Autlán, Jalisco, Gonzalo Galván Castillo ha protegido a López, quien a manera de premio por sus abusos ha sido removido en varias ocasiones.

Los padres de Éric, quienes lo han apoyado desde que se enteraron del trato que su hijo recibía del clérigo, acusan que a pesar de que ya pasaron 11 años, la investigación no prospera.

“Lo vi cuando fui a comprar una tela para mi mamá y me dijo que lo acompañara a su parroquia porque quería enseñarme unas fotos. Ya en el templo me abrazó y me empezó a besar, fue cuando me retiré y él apretó mis brazos, se desabrochó el pantalón y puso mi mano… yo estaba paralizado del miedo y no supe qué hacer, él me dijo que era padre y que nadie me iba a creer, desabrochó mi pantalón y ya estaba detrás de mí, tenía una de sus manos en mi boca, otra en los genitales y de repente sentí un intenso dolor…”, relata en su carta el ahora adulto.

En 2009 la víctima exigió que el sacerdote fuera removido para evitar más abusos, pero la decisión de las autoridades eclesiásticas fue enviar al cura a terapia.

El caso ha quedado en tal impunidad que en la página de internet de la diócesis, en 2013 era visible la ficha del cura acusado en la sección “Nuestro Clero”.

Durante la entrevista realizada entre Éric, el sacerdote y sus padres, se le hicieron preguntas incoherentes al adolescente, como cuáles eran sus sentimientos por el padre.

“A como diera lugar quería que mi hijo dijera que estaba enamorado del dizque sacerdote. Como me molesté, el obispo dijo que por eso no quería que yo estuviera presente… luego nos preguntó qué queríamos que hiciera con el cura y le dijimos que lo sacara para que no continuara haciendo daño a otros niños”, dijo la madre.

Mientras se espera una respuesta y castigo para el clérigo, el abusador continúa en funciones supuestamente en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Quila, municipio de Tecolotlán, Jalisco. La familia de Éric denuncia que no es así, que se encuentra en Silao, Guanajuato.

Entre tanto, el obispo Raúl Vera afirmó el pasado 9 de julio que no exhortará a los fieles a denunciar a curas pederastas de su diócesis porque “sería tanto como incriminar” a los religiosos, y “ese no es mi papel”.

Durante una conferencia de prensa realizada en la Basílica de Guadalupe aclaró que no exhortará a denunciar “porque sería incriminar a mis sacerdotes, es como decir que tengo un montón de criminales; pues no, eso me parece absurdo, no lo voy hacer…”

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER