(26 de marzo, 2015).- El conflicto entre Carmen Aristegui y MVS continúa y, tras darse a conocer que el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México no daba cabida a Aristegui para su radiofusora, el apoyo por parte de la sociedad hacia la periodista continúa.
A su vez Aristegui afirmó en entrevista a Reforma que se busca “aniquilar” en espacio informativo que resulta incómodo a las personas que están en el poder y eso ha conllevado a MVS a dinamitar cualquier posible negociación, eso incluye la posible intervención de un árbitro, misma que estaba prevista en contrato civil, que no es otro que José Woldenberg, quien fuese ex presidente del desaparecido Instituto Federal Electoral (IFE) mismo que fue rechazado por la empresa.
Click en imagen para ir a nota
Al cuestionársele acerca de que si su situación es como la de Miguel Ángel Granados Chapa, Julio Scherer y Vicente Leñero, quienes tuvieron un golpe por parte de Excélsior, en 1976 respondió:
“Los evoqué primero porque son nuestros maestros, porque su ejemplo, su batalla, su entereza, su congruencia debe ser recordada y vivida y emulada. Invoqué la idea de golpe porque sin compararnos ni de broma con ellos en términos de nuestro tamaño o dimensión, hay un componente que nos hermana: un golpe procedente de las estructuras del más alto poder en contra de un grupo de periodistas”.
Se le señaló que las personas que la critican es porque habla de un ataque contra su persona pero no tiene pruebes a lo que Aristegui contestó:
“Tampoco hay documentos del golpe del 76, pero hay una mecánica muy clara que ponen en evidencia que esto no pudo provenir de un conflicto entre particulares.
“Los pretextos no se sostienen y lo que aquí queda en evidencia es que algo superior al interés empresarial fue lo que motivó un golpe que aniquiló un espacio de comunicación que se ha convertido en un espacio incómodo, que no es bien visto desde Los Pinos no sólo por el reportaje de la Casa Blanca, sino por otras coberturas. Querían que yo me peleara con los Vargas. Llegamos al punto de plantearle a MVS recurrir a nuestra figura arbitral, que existe”.
En torno a la figura arbitral mencionada se le cuestionó su identidad:
“Mis abogados me confirmaron que al decir el representante de MVS en público que nos liberaba del compromiso de confidencialidad en lo que al tema arbitral se refería, podríamos hablar abiertamente de eso. Confiamos en que hagan valer su palabra pública y que no vayan a ‘sorrajar’ una demanda penal por contar la figura arbitral”.
“El árbitro es José Woldenberg, el ex presidente del IFE, que tiene las cualidades éticas y públicas para fungir como árbitro que dirimiría un conflicto que evidentemente iba a impactar el asunto editorial, al presentar la empresa unos nuevos lineamientos que cambiaban el modelo que estaba en el contrato. Pero ellos dinamitaron la posibilidad de un acuerdo civilizado en el marco de nuestro contrato vigente”.
Click en imagen para ir a nota
Para culminar se le cuestionó a la periodista si ya había presentado un recurso legal Aristegui comentó:
“Hay un grupo de abogados y están en la fase de diseño de la estrategia legal. Estamos trabajando como en el circo, en varias pistas. Si prosperara este golpe, sería una señal terrible, no solo para los periodistas”.
Por su parte la empresa MVS rechazó rotundamente la participación de Woldenberg, quien es el encargado de mediar por ambas partes en función del contrato civil vigente, a su vez el árbitro señaló: “El domingo 15 de marzo, estando en San Francisco, California, recibí una llamada telefónica de Carmen Aristegui. Me planteó la posibilidad de activar el mecanismo de arbitraje que se había pactado previamente en caso de diferencias entre ella y la empresa MVS”.
“Me comprometí con ella a tratar de hablar inmediatamente con Alejandro Vargas. Entré en contacto con él y me dijo, por teléfono, que agradecía la comunicación, que hablaría con sus abogados y que luego se comunicaría conmigo”.
Click en imagen para ir a nota
Posteriormente el 17 de marzo Woldenberg comentó a Aristegui que había llevado a cabo un segundo intento de contactar a Alejandro Vargas a lo que comentó: “Ante mi insistencia de eventualmente activar el mecanismo de arbitraje, me señaló que el Consejo había descartado dicha posibilidad, que el arbitraje estaba previsto para asuntos de contenido y que para ellos el diferendo tenía que ver con cuestiones de gobierno corporativo. Que no tenía cabida el arbitraje”. Por lo tanto “hasta ahí mi gestión”, señaló Woldenberg.





