En la Mañanera del Pueblo de este miércoles 3 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum dio su visto bueno a la designación de Kenia López Rabadán como presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, luego de que la panista asumiera el cargo en medio de tensiones entre bancadas.
“Se respetó la regla y está muy bien”
Así lo sentenció la mandataria, al ser cuestionada sobre la polémica elección que ayer dividió a la oposición y al oficialismo.
Un relevo con sabor a negociación
La llegada de López Rabadán no estuvo exenta de fricciones. Aunque Morena mostró su inconformidad, las conversaciones de último minuto entre legisladores permitieron destrabar el asunto y dar luz verde a la panista para encabezar la Mesa Directiva.
Según fuentes legislativas, la oposición cerró filas en apoyo a su candidatura durante reuniones previas al arranque del periodo ordinario, lo que facilitó su elección pese a los reparos del partido mayoritario.
“Primero el que gana, luego el que sigue”
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum recordó que existe un principio de equidad en la rotación de la presidencia de la Mesa:
“Hay una regla, por lo que entiendo establecida, en el Senado es distinto, pero en la Cámara de Diputados le toca primero al partido mayoritario y luego al que le sigue; creo que después le va a tocar al Partido Verde”, explicó.
Con esta declaración, la presidenta no solo avaló el nombramiento, sino que subrayó la importancia de que el proceso parlamentario se lleve conforme a la norma.
Una jugada con peso político
La elección de Kenia López Rabadán como presidenta de la Mesa Directiva marca un capítulo clave en la dinámica legislativa, donde el oficialismo dejó constancia de sus reservas pero aceptó el resultado.
En resumen, la Cámara de Diputados arranca su nuevo periodo con una presidenta panista al frente y con la “bendición” —aunque matizada— de la propia Claudia Sheinbaum, quien celebró que la política parlamentaria respetó sus propias reglas.


