La cuesta parece menos pesada. En agosto, la confianza de las familias mexicanas volvió a subir y ligó dos meses consecutivos de avances, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Banco de México (Banxico).
El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) registró un crecimiento de 0.7 puntos, colocándose en 46.73 unidades, según cifras ajustadas por estacionalidad. Detrás de ese número está algo más: la percepción de que la situación económica del país y de los hogares pinta mejor hacia adelante.
¿Qué está empujando el ánimo?
Cuatro de los cinco componentes que integran este termómetro reportaron resultados positivos:
- Situación económica futura del hogar: avanzó 0.8 puntos.
- Economía presente del país: subió 0.6 unidades.
- Economía futura del país: creció 1.0 puntos.
- Posibilidad de comprar bienes duraderos (electrodomésticos, muebles, etc.): aumentó 1.1 unidades.
La única excepción fue la percepción sobre la situación económica actual de los hogares frente a hace un año, que mostró un ligero retroceso de 0.05 puntos.
Optimismo en grande: casas y proyectos a futuro
Los indicadores complementarios de la confianza del consumidor también dejaron señales claras. Cinco de los diez apartados marcaron avances en agosto. Entre ellos destaca el entusiasmo por la posibilidad de adquirir o remodelar una vivienda en los próximos dos años, que se disparó 1.4 unidades.
Otros rubros también mostraron un tono positivo: la expectativa de que la economía familiar mejore dentro de un año subió 0.7 puntos, y la perspectiva sobre los precios a 12 meses mejoró en 0.5 unidades.
¿Y las preocupaciones?
Los mexicanos perciben más difícil ahorrar, pues ese indicador cayó 1.5 puntos, y también ven con menos posibilidades salir de vacaciones en los próximos 12 meses, con un retroceso de 1.2 unidades.
Aun con esas sombras, el balance general sigue en terreno positivo. Por segundo mes consecutivo, la confianza se mueve hacia arriba y deja una fotografía clara: las familias mexicanas sienten que su bolsillo empieza a respirar con más calma y esperanza.


