(02 de septiembre, 2014).– El próximo 17 de septiembre, varios encargados de diferentes casas de migrantes y albergues en el Estado de Yucatán se reunirán para afrontar asuntos de protección y seguridad que han afectado dichos hogares.
La intención es la de crear nuevas medidas para proteger a quienes se hospedan temporalmente en las casas de migrantes ubicadas en el sureste del país.
El asunto de la inseguridad está íntimamente ligado con grupos criminales que se han inmiscuido en grupos delictivos como caudal para huir de la pobreza y así aspirar a tener una mejor calidad de vida.
El Albergue Jesús Esperanza, ubicado en Tuxtla Gutiérrez reabrirá mañana después de que desde el 15 de agosto permaneció cerrada por problemas administrativos.El albergue mencionado tiene capacidad para 25 personas. Solicita víveres, ropa, apoyo y requiere un financiamiento aproximado a los 15 mil pesos al mes para mantenerse.
En vísperas de la reunión próxima en Yucatán, los focos rojos están encendidos por todo el sureste ya que las condiciones de sustentabilidad en las casas de migrantes son insuficientes en relación a la importancia ante el fenómeno migratorio.