Senadoras de Morena exigieron frenar la elección interna del sindicato petrolero con la que Caros Romero Deschamps pretende afianzar sus estructuras de poder en las 36 secciones del País.
Fue el día de ayer que durante las secciones locales del sindicato de Pemex se lanzó una convocatoria para renovar los comités ejecutivos, consejos de vigilancia y comisiones de honor y justicia locales, por medio del método de escrutinio, en el que no se garantiza el voto secreto a los agremiados.
De darse el proceso, los trabajadores emitirán su sufragio a través de cédulas en las que deberán escribir su nombre, número de empleado, lo que se ha calificado como una medida de coacción para presionar a los trabajadores a votar por las planillas impulsadas desde la dirigencia nacional del sindicato.
En este contexto, Claudia Balderas condenó el “madruguete” y exigió al Gobierno Federal que obligue al sindicato a reformar sus estatutos con el objetivo de que se garantice el voto libre, secreto y universal de los empleados de Pemex.
La legisladora dijo que en caso de que el sindicato se imponga, la Secretaría del Trabajo le niegue validez a la elección de los nuevos dirigentes locales.
“Esto es claramente un madruguete. Los estatutos no han sido actualizados y son inconstitucionales. Hacemos un llamado a que se frene esa elección a la que se ha convocado, están haciendo mal y les pedimos que recapaciten”, dijo.
Por su parte, Margarita Sánchez, ex Secretaria del Trabajo Adjunta de la Sección 47 del sindicato, dijo que cualquier decisión que se tome con base en los estatutos vigentes podría carecer de legalidad, ya que no han sido armonizados con lo que establece la Constitución.
“Con estas convocatorias habrá coacción y presiones y eso es lo que queremos evitar, queremos que las elecciones sean conducidas por órganos imparciales, no por ellos que son juez y parte. Ellos quieren que se haga la elección así, a la fuerza”, expresó.
Fue el 25 de septiembre pasado, que el pleno del Senado solicitó a la dependencia que exigiera al sindicato la actualización de estatutos, que se impidiera la emisión de convocatorias para una elección mientras no se concrete el cambio y que, en caso de resistencias, no se entregue la toma de nota.


