Edgar Guzmán Sánchez, hombre que asesinó a sus padres y a la empleada doméstica de su casa, ubicada en la Ciudad de México, fue sentenciado a 82 años y seis de prisión.
De acuerdo con las investigaciones, el crimen fue cometido en 2015 y el objetivo del agresor era quedarse con el negocio de transporte de la familia.
Fue en enero de 2015 cuando este sujeto descuartizó los cuerpos de las víctimas y posteriormente introdujo los restos en bolsas de plástico transparentes.
Posteriormente, las colocó en un vehículo estacionado en la cochera y antes de que pudiera deshacerse de ellas fue detenido.
Tras encontrarlo culpable de estos hechos, Guzmán Sánchez fue sentenciado y además deberá pagar conceptos como reparación del daño e indemnización.

