La presidenta Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina, respondió de manera frontal a quienes aseguran que la reforma electoral que impulsa su gobierno, busca permitir sucesiones familiares.
Con tono firme, Sheinbaum recordó que ese tema ya está resuelto y forma parte de la Carta Magna:
“Esa ya pasó, esa reforma constitucional ya pasó. Se los informo a todos: a partir del 2030 ningún partido político, ninguno, puede proponer a un familiar hasta el cuarto nivel para que lo suceda en un cargo de elección popular. Y tampoco se va a poder la reelección. Ya ningún cargo va a poder reelegirse”, sentenció.
El debate que viene: plurinominales y dinero
Sheinbaum aclaró que la nueva discusión no gira en torno al nepotismo o la reelección, sino a temas que la sociedad ha puesto sobre la mesa: el costo de las elecciones y el papel de los diputados plurinominales.
“Ahora estamos planteando otros temas que la gente ha planteado. Como los pluris, como tanto dinero que se gasta en las elecciones. Esos temas son los que están a debate ahora y están planteados”, explicó la mandataria.
Una consulta abierta al pueblo
La Presidenta detalló que todavía no existe un proyecto final de reforma, pero sí una ruta: escuchar al pueblo antes de decidir.
Explicó que nombró una comisión para recoger opiniones, tanto de especialistas e intelectuales como de la ciudadanía en general:
“No hemos elaborado una propuesta, sino sencillamente nombré una comisión que hable con propios, no propios, de otros partidos, intelectuales, pero también con el pueblo, con la gente, que haga encuestas, que pregunte, que vaya a foros fuera de la ciudad, a las entidades de la República, a escuchar la opinión que tienen sobre las elecciones. Y a partir de ahí que se construya la propuesta”, detalló.
Un mensaje claro
Con estas declaraciones, Sheinbaum envió un mensaje directo: el país ya tiene blindajes contra el nepotismo y la reelección, y la próxima reforma buscará responder a lo que la gente considera necesario para hacer las elecciones más austeras, más representativas y menos costosas.
La presidenta cerró asegurando que la voz del pueblo será la que defina los cambios:
“A partir de ahí que se construya la propuesta”.


