La conmemoración del 109 aniversario de la Constitución ya tiene ruta: la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo adelantó que su mensaje del 5 de febrero estará enfocado en las grandes transformaciones del país y en las reformas impulsadas por la Cuarta Transformación (4T), con ejes como soberanía, derechos sociales y pueblos indígenas.
La mandataria dio el adelanto durante la conferencia matutina, desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional, donde delineó el tono y el enfoque del discurso que pronunciará con motivo de la conmemoración constitucional.
Un 5 de febrero con sello histórico: tres mujeres al frente
Además del contenido político e histórico, Sheinbaum subrayó un dato que marca la jornada: el acto será histórico porque, por primera vez, tres mujeres encabezarán la ceremonia en el Teatro de la República: la titular del Poder Ejecutivo, la presidenta del Senado y la presidenta de la Cámara de Diputados.
La imagen, dijo en esencia el contexto, acompaña el momento: una conmemoración constitucional con un liderazgo femenino inédito en la conducción del acto.
La Constitución no como fecha, sino como historia viva
Ante el cuestionamiento sobre si aprovecharía el evento para impulsar reformas prioritarias como una reforma electoral o la reducción de la jornada laboral a 40 horas, Sheinbaum precisó que su mensaje no irá por anuncios puntuales, sino por el sentido histórico de las constituciones mexicanas y los procesos sociales que las originaron.
En ese marco, recordó que México ha tenido tres grandes cartas magnas: 1824, 1857 y 1917, cada una nacida de transformaciones profundas. La de 1824 consolidó al país como nación soberana tras la Independencia; la de 1857 marcó la separación Iglesia-Estado y garantías individuales; y la de 1917 incorporó derechos sociales y laborales, el control de los recursos naturales por parte de la nación y el principio de “sufragio efectivo, no reelección”.
La 4T y los cambios constitucionales
Sheinbaum sostuvo que la Cuarta Transformación también ha empujado cambios profundos en la Constitución y contrastó ese proceso con el periodo neoliberal, al que acusó de haber revertido principios sociales de la Carta Magna de 1917.
En esa misma línea, afirmó que, a diferencia de reformas neoliberales —impuestas “de arriba hacia abajo” y, en muchos casos, en contra del pueblo—, las transformaciones actuales parten de un movimiento social de base popular.
La presidenta destacó reformas clave como el reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos indígenas, el fortalecimiento de la soberanía energética, los cambios al Poder Judicial y la ampliación de derechos sociales, incluidos los relacionados con la igualdad sustantiva y la participación de las mujeres en el marco constitucional.
Sin anuncios “de paquete”: un mensaje político e histórico
Sheinbaum fue clara: el discurso del 5 de febrero no será un listado de reformas específicas, sino una mirada de largo alcance sobre la evolución constitucional del país y el momento que vive México.
“Es muy interesante la historia de México en ese sentido y lo que vivimos en todo el periodo neoliberal”, afirmó.
Con ese enfoque, la Presidenta busca colocar la conmemoración como un espacio para reivindicar la Constitución como un pacto social vivo, resultado de luchas populares y transformaciones profundas, y no sólo como un documento jurídico.


