En medio del ruido por los libros de texto gratuitos y el cambio de estafeta en la SEP, la presidenta Claudia Sheinbaum fue directa: no existen denuncias contra Marx Arriaga, exdirector de Materiales Educativos. Y no sólo eso, dijo que hay reconocimiento a su labor.
“Es falso (que haya denuncias). Dicen ¿cómo es que se le pidió que pudiera dejar su encargo, y al mismo tiempo hay un reconocimiento?, pues sí, hay un reconocimiento a Marx Arriaga, es hombre con doctorado, culto, que hizo un gran trabajo al frente de los libros, nuestro reconocimiento […] es un hombre honesto”, afirmó en conferencia desde Palacio Nacional.
El mensaje central: la Nueva Escuela Mexicana no se toca
Sheinbaum subrayó que el proyecto educativo seguirá en pie. Eso sí, adelantó que los contenidos tendrán ajustes, pero sin cambiar el rumbo general.
“La nueva escuela mexicana no se va a modificar, claro como bien dice Noemí (Juárez), pues hay enriquecimiento de los libros que viene también de los propios maestros, de los propios estudiantes, pero no tiene ninguna contradicción”, puntualizó.
¿Qué cambiará entonces? Inclusión y depuración de prejuicios
Ante la pregunta sobre el punto de desacuerdo con Arriaga, la subsecretaria de Educación, Noemí Juárez, explicó que el rediseño en los libros de texto buscará ampliar la inclusión de distintos sectores sociales y depurar estigmatizaciones o prejuicios que todavía aparecían en los contenidos.
Juárez defendió que los materiales no son producto de escritorio, sino de un proceso participativo que involucra a docentes, comunidades y niñas y niños.
“El interés superior de la infancia es nuestra prioridad y los libros de texto gratuito están dedicados a nuestras niñas, niños y adolescentes. En este caso se hizo durante todo el año 2025, pues un ejercicio con las propias infancias visitando escuelas y la presidenta nos ha encomendado una tarea de territorio, estar asistiendo a las escuelas desde el preescolar hasta el nivel secundaria en todas sus modalidades”, señaló.
Sheinbaum: hubo desencuentros internos, pero no acusaciones
La Presidenta enmarcó la salida de Arriaga como parte de decisiones administrativas y diferencias internas, no como consecuencia de señalamientos legales o irregularidades. En ese tono, pidió mirar el perfil del exfuncionario y sostuvo que no hay nada que pruebe lo contrario a lo que dijo sobre él.
“Sus publicaciones, su trabajo con el de cualquiera de sus críticos, nomás que a veces pues hay desencuentros internos y entonces se le orienta. Si quiere participar en otro espacio él decide que no, y finalmente pues ya no está en el cargo… la Nueva Escuela Mexicana no se va a modificar. Es un hombre honesto Marx Arriaga, no hay nada que demuestre lo contrario. Ya se revisará por parte de la nueva titular”, expresó.
Con ese posicionamiento, el gobierno marca una línea: respaldo público a Marx Arriaga, continuidad del modelo educativo y ajustes a los libros para fortalecer inclusión y calidad con participación de maestras, maestros y estudiantes.


