La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje contundente: la Ciudad de México no está bajo el mando del crimen organizado. Así respondió a las declaraciones de Stephen Miller, , quien había sugerido lo contrario.
Desde el Gabinete de Seguridad, Sheinbaum instruyó a la Cancillería enviarle un informe detallado al funcionario estadounidense.
“A lo mejor no la conoce”. Dijo sobre la capital mexicana, convencida de que los datos hablan por sí solos.
Cifras que tumban versiones
La mandataria presumió que de 2018 a la fecha los homicidios en la Ciudad de México se redujeron en casi 60%.
“Sí hay temas y evidentemente hay que atenderlos, pero a lo mejor no es lo que imagina esta persona”, sentenció.
Subrayó que la percepción de inseguridad también ha bajado de forma significativa, resultado de lo que calificó como un trabajo constante y estratégico en la capital:
“Es importante que él conozca lo que se ha hecho en la Ciudad de México, desde que estuvimos nosotros y ahora el trabajo que está haciendo Clara Brugada, que es muy bueno”.
El papel de Clara Brugada
Sheinbaum reconoció las acciones de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien ha reforzado la estrategia con dos patrullas por cada cuadrante, supervisión permanente de la policía y programas comunitarios bajo el concepto de “Territorios de Paz e Igualdad”.
“Es un trabajo muy importante para atender la seguridad en la Ciudad de México”, aseguró la presidenta
Destacó además los esfuerzos de inteligencia, investigación y coordinación con el Gobierno federal.
Una capital habitada por miles de estadounidenses
La presidenta también apuntó que probablemente Miller desconoce que miles de ciudadanos estadounidenses viven en la Ciudad de México y lo hacen bajo condiciones de seguridad cada vez más favorables.
“Vale la pena hacerle llegar también el número de ciudadanos estadounidenses que viven en la ciudad, que son un número muy importante”, dijo.
Un mensaje directo al otro lado
Con tono firme, Sheinbaum dejó claro que el discurso de Miller está alejado de la realidad capitalina.
“Hay que hacerle llegar la información para que sepa que hay un muy buen trabajo para atender la inseguridad en la Ciudad de México”.
La declaración no solo se trató de un desmentido, sino también de un mensaje diplomático que busca colocar los datos sobre la mesa, en contraste con la narrativa que, desde Estados Unidos, intenta dibujar a la capital mexicana como un territorio tomado por el crimen.


