A partir de los resultados divulgados por distintas encuestas —una con 70% de aprobación, otra de 74% publicada en El País—, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP) sostuvo que fue un noviembre “muy bueno”, desmontando el relato construido por los comentócratas que insistieron en una supuesta caída de respaldo popular, pese a que los datos muestran lo contrario.

Durante la conferencia, Sheinbaum ironizó sobre esa narrativa mediática: “No sé si leyeron hoy a los comentócratas… la terrible desaprobación que tiene la presidenta, cómo ha perdido apoyo popular, qué mal está”, dijo, resaltando el contraste entre ese discurso y la encuesta de Mitofsky, “que por cierto era de las que no nos daban tanto en la elección del 24”, así como la medición difundida el viernes pasado por El País con un 74%.
Afirmó que ese nivel de aprobación se mantiene porque su gobierno no ha traicionado ni su proyecto ni sus principios: “Si nosotros llegáramos a traicionar lo que dijimos en campaña, entonces sí caería la aprobación”. Enfatizó que su administración trabaja “solo por el bienestar de México y de los que menos tienen”, y que ese compromiso es el fundamento del respaldo ciudadano: “Si no, la propia gente ya nos hubiera quitado su apoyo”.

Sheinbaum también respondió a las críticas de Enrique Krauze, quien pidió que !desaparecieran las conferencias matutinas”. Subrayó que la mañanera es un espacio esencial para ofrecer datos claros, postura oficial y derecho de réplica. “Eso es lo que les gustaría: que no tuviéramos derecho a responder”, dijo.
En la misma intervención, la presidenta abordó la nota de Reforma relacionada con Altagracia Gómez y supuestos contratos irregulares con Minsa. Negó cualquier conflicto de interés, explicó que la compra de harina de maíz para las tiendas del bienestar existe desde hace tiempo por razones de abastecimiento, y recordó que el contrato señalado “se canceló hace algunos meses”. Defendió la labor de Gómez, a quien conoció en campaña y describió como una empresaria conocedora del mercado del maíz y colaboradora voluntaria en la atracción de inversiones: “No cobra un centavo del gobierno; simplemente ayuda al país”.
Consultada sobre la fecha de reunión con acreedores estadounidenses —asunto pendiente en paralelo—, Sheinbaum señaló que aún esperan una resolución de un tribunal capitalino y que la procuradora fiscal y el secretario de Hacienda encabezarán ese encuentro cuando sea procedente.

