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Si el Constituyente no reduce la distancia entre la sociedad y su gobierno, será un proceso fallido: Cervera

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(05 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- “El Congreso Constituyente -que será el encargado de analizar y aprobar la primera Constitución de la Ciudad de México- nació con problemas de origen. La reforma política en sí misma, llevó a definir un constituyente muy limitado en su integración, en los campos que puede legislar y en la posibilidad de presentar su propia iniciativa”, argumentó el diputado federal de Movimiento Ciudadano (MC), René Cervera García, representante de su bancada en el órgano legislativo que se reunirá por primera vez, el próximo 15 de septiembre.

En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, el sociólogo disertó y explico algunos tópicos que le preocupan respecto al proceso legislativo que hará del Distrito Federal –hoy llamada Ciudad de México y frívolamente reducida a una marca de cuatro letras: CDMX– la entidad número 32 en el pacto federal.

Explicó que aunque la reforma política es legal -pues así lo aprobaron ambas cámaras del Congreso de la Unión- hay vicios de ilegitimidad, pues el tema estaba prácticamente muerto y fue retomado a consecuencia del resultado electoral negativo para el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el que, desde 1997 que la ciudadanía pudo elegir a sus gobernantes, había sido el bastión perredista, tras perder ocho de 14 delegaciones que gobernaba, la mayoría en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y su puesto como primer fuerza política en la capital.

“Cuando pierden y Morena avanza junto con los partidos pequeños en la elección del 2015, sacan una reforma política que prácticamente estaba muerta. No va impulsada por grandes iniciativas ni por una visión democrática. La integración del constituyente tenía posibilidades de modificarse. Es un problema mayúsculo que haya legisladores nombrados por Peña Nieto o por Mancera, que no sean de la Ciudad de México. Sabemos que muchas dinámicas son competitivas con otros estados, ¿cómo resuelves eso? De entrada, habría un conflicto de interés”, detalló.

Aunque diversos actores políticos han argumentado que es entendible la presencia de legisladores de otras entidades –como los priistas César Camacho, del estado de México; Enrique Jackson, de Sinaloa y Enrique Burgos García, de Querétaro; o el perredista, Armando Ríos Piter, de Guerrero- en el Constituyente porque la ciudad seguirá siendo la capital de la República, Cervera calificó dicho argumento de autoritario, pueril e infantil, pues ninguno de los otros estados tiene representantes foráneos que les digan cómo hacer las cosas.

Sostuvo que la poca participación ciudadana en la elección del Constituyente, que únicamente alcanzó 28% de la población; es decir, poco más de 2 millones 145 mil sufragios, no se debió a que la población no se entienda la esencia del proceso, sino por un claro rechazo a la manera en que se realizó y a la forma de que desde hace tiempo, se hace gobierno en la ciudad.

El también secretario de la Comisión del Distrito Federal en San Lázaro, explicó que la integración del Congreso Constituyente, no es representativa de la realidad electoral de la ciudad, sino un ejercicio de fuerza entre el gobierno federal, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y el PRD, para tener mayor representación de lo que deberían, si únicamente se tratara de un tema electoral.

“Lo que veo con mucha claridad, es que si el PRI quiere sacar adelante su proyecto, lo va a tener que hacer con el apoyo del PAN y del PRD y viceversa para esos partidos. La realidad política de la ciudad y de sus actores, nos hace ver que una alianza en el seno de la izquierda, es extremadamente complicada”, argumentó.

René Cervera sostuvo que es preocupante que a prácticamente un mes de que se integre el Constituyente, no se hayan hecho públicas las “reglas del juego”, pues hasta el momento se desconoce qué reglamento regirá los trabajos de dicho órgano legislativo: “no sabemos quién las está discutiendo o en el escritorio de qué iluminado está siendo procesado el tema”, dijo.

Filtraciones

En febrero pasado, Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México, informó que un grupo de notables redactaría su propuesta de Constitución que será sometida al análisis y votación un centenar de legisladores que integrarán el Congreso Constituyente.

Del grupo destacan personajes como: Porfirio Muñoz Ledo, exdiputado, exembajador de México ante la Unión Europea y la ONU y fundador del PRD; Alejandro Encinas, senador, exdiputado y excandidato a la gubernatura del estado de México por el PRD, así como su correligionario Miguel Barbosa, coordinador de los senadores perredistas.

A la lista se suma Cuauhtémoc Cárdenas, exsenador, exgobernador, primer jefe de gobierno de la ciudad y aunque fundador del PRD, experredista; Juan Villoro, escritor y periodista, entre otros.

A finales de junio, el Consejero Jurídico y de Servicios Legales de la Ciudad de México (Cejur), Manuel Granados Covarrubias, declaró que había un avance de 70% en el documento y que en la primera quincena de agosto estaría terminado.

Sin embargo, Cervera sostuvo que “han hecho un intento por no soltar los avances reales de ese proyecto y lo que tenemos son rumores; acciones un poco sospechosas de un miembro que quiere adelantar lo que está pasando, cuando en realidad, a ciencia cierta, no sabemos nada los que vamos a integrar el Constituyente”.

El diputado se refirió al propio Granados; sin embargo, cuando Revolución TRESPUNTOCERO intentó ahondar en el tema, Cervera García declaró: “me parece que es un protagonismo innecesario. No vale la pena estar en esa ruta. De por sí, el proceso del constituyente fue bastante atropellado y el ir soltando pedacitos o haciéndose el interesante con tramos de información de lo que pudiera ser una eventual propuesta del jefe de gobierno, es innecesario e inútil”.

Consultado sobre la posibilidad de que algún partido intente dejar fuera de la Constitución derechos adquiridos por los capitalinos, como al matrimonio entre personas del mismo sexo, adopción de parejas homosexuales e interrupción legal del embarazo, el parlamentario fue tajante al decir que “echarlos para atrás sería un suicidio político para quien lo proponga. Esta es una ciudad progresista que no gusta de posiciones conservadoras”.

Vergüenzas y limitaciones

Consultado sobre los temas que para su grupo parlamentario son indispensables que queden signados en el documento que regirá a los capitalinos, René Cervera García argumentó que este nuevo ordenamiento debe dar elementos a los ciudadanos para intervenir de manera real en el gobierno y su interacción con otros poderes -a través de figuras como la revocación de mandato para que la gente no dé un cheque en blanco al emitir su voto, así como garantizar que haya participación ciudadana en temas que realmente le importen- además de garantizar sus derechos.

“Si no entendemos al Constituyente como un proceso para reducir la distancia que la sociedad siente respecto a su gobierno y sus gobernantes, será un proceso fallido. Si vamos a seguir con el reparto de cuotas, de poder y espacios, como sucede ahora en otros espacios de la vida política como los órganos legislativos, si llevamos a las alcaldías ese reparto de poder, lo único que haremos será ahondar la separación entre ciudadanos y la política y esa no sería una buena noticia para la ciudad”, detalló.

El parlamentario afirmó que en la época del Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, la ciudad tenía claro su objetivo y los antes citados, el lugar a dónde la querían conducir; sin embargo, el de hoy, está perdido, sin brújula u orientación, por lo que hizo un llamado a recuperar la visión de la capital.

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Calificó como una vergüenza lo que se está viviendo en el país en materia educativa y señaló que varios análisis alertan sobre estudiantes de educación básica incapaces de resolver operaciones aritméticas o comprender una lectura, pero atajó: “eso no es responsabilidad de ellos, sino de un sistema educativo que no está siendo efectivo”.

Entre las limitaciones de la reforma enumeró situaciones como que, una vez aprobada y después de entrar en vigor, quien pretenda proponer reformas deberá esperar al menos tres años para hacerlo, por lo que no será sino hasta después de la elección presidencial de 2018 que podrán discutirse temas como el tamaño de las nuevas alcaldías (actualmente delegaciones).

Además, explicó que prácticamente se imponen los consejos a las alcaldías, por lo que cuestionó si esa es la mejor manera para que la ciudadanía gane representación o se replicará un sistema de reparto para darle a partidos como el PRI y el PAN una representación que no tienen.

“Estamos ante lo que pudo ser una reforma municipalista de gran calado, pero a punto de regresar a lo peor. Voy a buscar cualquier resquicio para plantear una postura con claridad y decir que no todos estamos en el pacto ni tenemos que responder a esa lógica como responde el PRD, el PAN, el PRI y sus aliados”, concluyó el legislador federal.

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