(30 de mayo, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- El actual contexto de crisis que atraviesa el país en materia de derechos humanos es una cuestión que a pesar de los señalamientos de organismos como la ONU, no para y por el contrario se sigue presentando.
Después del ataque a los normalistas en Iguala, la situación de violaciones a los derechos humanos lejos de calmarse, continúo, lo que permitió que en el país se hayan registrado hechos como los de Michoacán, en donde fuerzas federales son señaladas por realizar ejecuciones extrajudiciales.
Al respecto Perseo Quiroz, director ejecutivo de Amnistía Internacional (AI) en México, declaró que para la organización que representa, este clima de no respeto a los derechos humanos es preocupante. Dijo que en el país se siguen viendo situaciones que denotan el difícil panorama a pesar que la desaparición de los 43 estudiantes normalistas puso a México en el centro de la mirada internacional, lo que supondría una disminución de la problemática.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, el directivo de AI comentó que el hecho de que la crisis de los derechos humanos no aparezca en la agenda mediática no es sinónimo de que el problema esté disminuyendo.
“Estamos preocupados por la situación de derechos humanos en el país. Que la situación no tenga tanta cobertura mediática, ni tanta movilización social alrededor, no significa que la situación de derechos humanos haya mejorado, sino simplemente que ha bajado de prioridad en la agenda pública y que la ciudadanía ha dejado de presionar sobre este tema. Si analizamos lo que está sucediendo en el país, seguimos viendo muchos acontecimientos que nos muestran la seriedad de la crisis”, apuntó.
En lo referente aseguró que el Estado mexicano continua con su política “de mano de dura” en cuestiones de seguridad, sin incluir en esta la perspectiva de respeto a los derechos humanos. Asimismo indicó que en la actualidad, el Estado mexicano sigue utilizando diversos métodos con los cuales aparenta hacer cumplir la ley.
Por otro lado Quiroz se refirió a los ataques que fuerzas federales realizaron en Michoacán, con los cuales se contabilizan 4 casos en los últimos 11 meses, en los que agentes del Estado violan derechos humanos. En este sentido aseguró que estos hechos son la consecuencia de una política pública negligente.
“Esto es una consecuencia de una política pública negligente en materia de derechos humanos. De una política pública que no puede poner en el centro de los temas de seguridad los pesos y contrapesos adecuados y necesarios para que estas políticas funcionen. Esto viene desde el año 2006, pero se ha mantenido durante este sexenio. Evidentemente mientras más está pasando el tiempo, sin que exista un viraje en lo que estamos haciendo, vamos a seguir viendo acontecimientos como estos”, sentenció.
Asimismo Perseo Quiroz hizo referencia a la actitud que el gobierno ha tomado con respecto al panorama de derechos humanos y habló sobre el reconocimiento de la crisis que el subsecretario de derechos humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, hizo en una reunión en privado con Salil Shetty, secretario general de AI.
Quiroz dijo que AI sigue manteniendo el diálogo con el gobierno, no obstante, aclaró, esto no representa dejar de lado la voz crítica de la organización. Agregó que pesar de esta disposición que el gobierno ha mostrado a través de Campa, el interés no se ha demostrado en la práctica.
“Vemos apertura, que hay un mayor diálogo. Vemos que hay este interés por parte del subsecretario de involucrarse en los temas, lo cual sigue sin traducirse en aspectos concretos que mejoren la situación de los derechos humanos. Te pongo un caso muy específico: justamente hemos estado interlocutando con los abogados de Nestora, porque hace más de 10 días que se acordó trasladarla del penal de Tepic al de Tepepan, y apenas se dio. Es lo que te digo, hay mucha disposición a dialogar, a platicar, a como acercarse, lo cual no se traduce en la práctica en hechos concretos que mejoran la situación”, dijo.
De igual manera mencionó que uno de los principales alicientes de las violaciones a los derechos humanos es la impunidad y aseguró que “si queremos romper ese círculo de impunidad vamos a tener que seguir movilizándonos, que no necesariamente implica estar en las calles, pero sí implica estar haciendo presión política a través de varias vías, si no, no va haber cambio en el país”.
“Un poco el llamado que hemos hecho va centrado en que los cambios en derechos humanos no se dan como una graciosa concesión de los funcionarios públicos, se dan como resultados de una lucha social. Sí hay necesidad de transformar, de luchar, pero eso implica hacer una presión constante”, señaló.
Ejecuciones y tortura, prácticas enraizadas en México
En palabras de Perseo Quiroz, crímenes como la tortura y las ejecuciones extrajudiciales son fenómenos enraizados en la cultura mexicana, a tal grado que hasta en el lenguaje se utilizan expresiones que hacen referencia a esta clase de delitos.
“Si tomamos como ejemplo el tema de ejecuciones extrajudiciales y uno analiza la lógica en la que hablamos en este país, dichos como ‘Mátenlos en caliente’ o ‘Ustedes disparen y luego preguntan’, están ampliamente enraizadas y que todo mundo sabemos a lo que se hace referencia (una ejecución extrajudicial). En lo referente a la tortura si uno menciona el concepto ‘tehuacanazo’ seguramente muchos sabremos a lo que hace alusión, que es la práctica de la tortura. Entonces la tortura y las ejecuciones extrajudicales han venido siendo normalizadas por la población en general, llevando a decir ‘un caso de tortura más, un caso de tortura menos’, y realmente están dejando de ser nota, de sorprender, de causar indignación”, dijo.
En lo referente a fenómenos como las ejecuciones extrajudciales, la tortura y la desaparición forzada, Quiroz enfatizó que han tenido etapas en donde los índices son muy altos. Al respecto dijo que durante la denominada guerra sucia se alcanzó uno de sus puntos más altos y aseguró que en la actualidad se está repitiendo la problemática al registrar índices altos en la comisión de estos delitos.
“Uno de los momentos pico que tuvieron las prácticas de violaciones a derechos humanos fue durante los años 60 y 70 en todo el contexto de la guerra sucia, y después estas violaciones han encontrado otro pico del año 2006 para acá, a partir de la implementación de la estrategia de seguridad de Calderón, que ha continuado esta administración”, explicó.
Perseo dijo que en cuestión a los casos de desaparición forzada presentados durante la guerra sucia se ha dejado una “estela de impunidad” que continua a la fecha, en donde “la mayoría de los casos están impunes y el que haya habido alguna consecuencia jurídica o legal respecto a los casos de desaparición ha sido la excepción y no la regla”.
“Esto ha sido uno de los temas que ha pesado en México desde hace muchos años. A diferencia de lo que sucede en países como Chile o Argentina, donde justamente el esclarecimiento de violaciones graves a DDH que se dieron durante los periodos de las dictaduras, cobra un rol fundamental en la transición a la democracia. En México, en la alternancia en el poder ese no es un tema relevante, ni para la ciudadanía ni para los actores políticos. Entonces todo este tema de justicia transicional que sí se da y se desarrolla en algunos países del cono sur, no se da aquí en México y estamos apenas tomando conciencia sobre las violaciones graves a derechos humanos.”, indicó.
Por otro lado sentenció que la sociedad mexicana ha “normalizado” las violaciones a los derechos humanos. “En otros países que se digan democráticos, el hecho de que 42 personas pierdan la vida como sucedió en Michoacán, o que 43 sean desaparecidas, o que 23 mil personas estén siendo desaparecidas, o que no haya justicia en ningún caso de desaparición forzada de los 60 o 70, levantaría muchos cuestionamientos. Pero creo que uno de los temas es que como sociedad hemos normalizado esas prácticas y no han tenido, ni tienen un costo político”.
“La memoria mexicana a veces es de muy corto plazo, en donde sucede el hecho hay indignación y después de manera rápida deja de ser un tema que impacte. El ciclo de indignación de la sociedad mexicana es corto. Sólo es cuando es nota, pero cuando deja de ser nota, la indignación no se da. Lo que caracteriza de México sobre las violaciones es la impunidad y la normalización que hay. Es un círculo vicioso donde esta impunidad va haciendo que haya una violación grave y no pase nada y luego siga escalando el número de violaciones”, dijo.


