(01 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- La noche del 24 de julio y durante la mañana del 25, dos grupos de heridos y deudos, víctimas de la masacre del 19 de junio pasado en Nochixtlán, llegaron a la Ciudad de México, en busca de entablar un diálogo aún más sólido con el gobierno, a fin que éste cumpliera sus demandas.
A su llegada y bajo anonimato, uno de los heridos, afirmó a Revolución TRESPUNTOCERO, que el gobierno los canalizaría a distintos hospitales de especialidades, para que fueran atendidos y les explicaran en qué situación se encontraba su organismos.
En cuanto a los deudos, se les dijo que se hablaría de una indemnización, en definitiva, a la “Caravana de heridos y deudos del 19 de junio”, se les ofreció lo que el gobierno no llevó a Nochixtlán.
Así que ellos accedieron a llegar a la capital, aun cuando tenían cirugías en puerta y postergaron visitas médicas con la idea que en la Ciudad de México, sería de un primer nivel. Sin embargo, un testigo de los hechos, quien ha decidido mantenerse en el anonimato, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO, que el viaje “no tuvo mayor beneficio, ni avance en los casos”.
Y es desde su llegada a casa Xitla, “comenzaron a resguardarlos como si no quisieran que hablaran con nadie, incluso algunos de los heridos dijo que no les era fácil salir del lugar, ni a ellos ni a sus familias, por el contrario, cuando alguien los llegaba a visitar, tenían que hablar despacio y con temor, porque todo el tiempo los observaban y habían vigilantes cerca”.
Agrega, que aun cuando se prometió que los trasladarían a hospitales de especialidades, “les llevaron a los jardines una unidad médica, con el mismo médico al que habían rechazado en Nochixtlán, por tener pésimas formas de trato para con los heridos, tampoco se habló de la indemnización y cuando por fin se logró se escatimó, por lo que no se llegó a un acuerdo.
Los atendieron en el jardín a algunos, bajo la promesa que al día siguiente desde las 7 de la mañana serían trasladados, pero no pasó, porque a quienes sí llevaron a un hospital, los hicieron hacer ‘antesala’, es decir que como cualquier otro beneficiario sacaran fichas, siendo ellos de afuera, y bajo las circunstancias por las que se produjeron sus heridas, era un insulto ese tipo de situación”, añade la fuente.
Quien a su vez señala, que “llamaron la atención” al grupo que conforma la Caravana luego que se filtrara una nota en los medios, por lo que pidieron no dar entrevistas, ni emitir comunicado alguno. Contrario a lo que un funcionario relacionado con el caso, mencionó a Revolución TRESPUNTOCERO, asegurando que “si el medio conocía a alguien de los heridos podía llamarle y entrevistarlo”.
“Contrario a lo que se creía, la caravana no recibió el trato digno que merecía por parte del agresor (es decir el gobierno), quien debía de todas las maneras posibles intentar resarcir los daños. Les coartó la libertad de expresión, los engañó, pero frente a los medios se aseguró que sí estaban haciéndose cargo de las víctimas. En una nota de un medio nacional apareció que era la Secretaría de Salud la que no había cumplido con lo prometido.
No, no era la secretaria de salud la incumplida, era y es el Estado, el gobierno, quien negó hacerse cargo de sus responsabilidades en todo momento. No quisieron cumplir con su deber, pero siempre procuraron, en todo momento, que las víctimas hablarán con los medios, porque denunciarían”, asevera la fuente.
Uno de los heridos, señala a Revolución TRESPUNTOCERO, que decidieron esperar, “pero esperábamos con temor que si hablábamos en una de esas nos corrían de la casa, o no harán nada para ayudarnos a volver. Pensamos que estábamos en su cancha y por eso no podíamos denunciar, no sabíamos que desde la capital las voces se escuchan más fuerte”.
Dentro de las cosas que señalaron, es que tenían miedo, que al denunciar el gobierno los dejara sin viáticos o un lugar donde dormir, por lo que prefirieron callar.
Sin embargo, “estábamos decepcionados, y enojados, nada de lo que nos prometieron llevaron a Nochixtlán, por eso aún heridos decidimos venir, con todo y heridas, exponiéndonos vinimos y tampoco nos vamos con la satisfacción que el gobierno nos haya cumplido, yo lamentó las visitas médicas perdidas, no sé si valió la pena sacrificarlas”, afirma.
Este domingo poco más de 80 heridos y deudos de Nochixtlán, convocaron a una conferencia de prensa en la plaza de las 3 culturas, en Tlatelolco; durante aproximadamente 2 horas y media, un grupo de heridos narró cómo consiguieron esas afectaciones en sus cuerpos.
Y cómo será su vida, después de que las heridas cicatricen y las consecuencias se mantengan. Ahí mismo, reiteraron lo informado por Revolución TRESPUNTOCERO, sí hubo policías que bloquearon los accesos al hospital, y sí lanzaron bombas de gas hacia dentro del nosocomio.
Sin embargo, en ningún momento explicaron a qué acuerdos llegaron con gobernación y cuál era el resultado del viaje para ellos, como víctimas del 19 de junio de 2016.
Pero señalaron, que con el respaldo de los medios, lo que ellos afirman fue una masacre, se está convirtiendo en una ‘falsa verdad histórica’, ya que se sigue publicando en algunos medios que “los pobladores fuimos quienes atacamos con armas a las fuerzas de seguridad”.
Mientras la caravana que este lunes ya se encuentra en sus hogares -Nochixtlán-, demandó justicia y apoyo para las víctimas, Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, afirmó que sí se afianzó el compromiso de “avanzar en la prestación de servicios médicos a los afectados”, lo cual ha dicho, se acordó en la última reunión del 29 de julio pasado.
Por el momento, aún sin confirmarse, la fuente afirma que la ONU además de tomar el caso en sus manos, ha aseverado que “la masacre de Nochixtlán deber ser juzgada como crimen de lesa humanidad”, puntualizó.


