México mantiene a raya la inflación con una combinación de acuerdos, estímulos y control en productos clave. Mientras los precios enfrentan presiones por factores climáticos y globales, el gobierno sostiene que el impacto al bolsillo se ha contenido, con una cifra actual de 4.6% de inflación, dentro de los márgenes históricos.
El subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Carlos Gabriel Lerma, explicó que acuerdos con productores agrícolas y gasolineros han sido determinantes para evitar mayores incrementos en los precios al consumidor.
El PACIC: el freno directo a la canasta básica
La presidenta Claudia Sheinbaum fue clara: sin el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), el costo de la canasta básica sería hasta 20% más alto.
Este programa ha permitido amortiguar los aumentos en productos esenciales, en un contexto donde algunos alimentos han registrado presiones por factores externos.
Además, adelantó que continuará el diálogo con productores, particularmente en productos como el maíz, para evitar incrementos injustificados en insumos básicos, como la harina nixtamalizada.
Factores que presionan los precios
Desde Hacienda se identificaron los principales focos de presión: jitomate, papa y cebolla, cuyos precios han aumentado debido a eventos climáticos que afectaron la producción.
El subsecretario Carlos Gabriel Lerma lo explicó así:
“Estos son los componentes que mas han tenido impacto en el índice de inflación, en el jitomate, la papa y cebolla con eventos climáticos en las áreas productivas que afectaron los cultivos agrícolas que afecta en estos momentos por una falta de oferta”
A estos factores se suman impactos internacionales, como disrupciones logísticas y conflictos globales que han presionado los precios en años recientes.
Gasolina y diésel: control para evitar efecto dominó
Otro de los pilares para contener la inflación ha sido el manejo de los combustibles. Hacienda confirmó que se mantienen estímulos fiscales a las gasolinas, una política vigente desde 2018, para evitar aumentos abruptos.
El objetivo es claro: mantener el precio del diésel en un rango que no supere los 28 pesos por litro, evitando un efecto dominó en transporte y mercancías.
Inflación estable y previsión a la baja
A pesar de los factores de presión, la inflación se mantiene en niveles considerados estables. Incluso, se proyecta que para 2025 pueda ubicarse en 3.7%, por debajo de los rangos tradicionales.
El dato actual de 4.6%, según Hacienda, refleja una tendencia de estabilización si se compara con episodios como el de 2017, cuando alcanzó 6.8%, o los impactos globales de 2022.
Con este escenario, la estrategia se mantiene: acuerdos con productores, control en energéticos y seguimiento puntual a productos básicos, en un entorno donde cada punto de inflación se traduce directamente en el bolsillo de millones de familias.


